Segunda temporada en Prime Video
Peligro alrededor del fútbol: Franco Rizzaro y Violeta Narvay se sumergen en el mundo de “Barrabrava”
El actor y la actriz dialogaron con EscribiendoCine en el marco del estreno de la serie dramática y policial en la plataforma de streaming.
Una historia de poder, ambición, familia, amor y lujuria. Estos ejes atraviesan la serie Barrabrava (2026), que a fines de mayo estrenó su segunda temporada en Prime Video. La ficción que oscila entre el drama, el thriller y el policial, plantea el regreso a la historia por parte de Violeta Narvay, a través de su personaje Ximi, y el debut de Franco Rizzaro, por medio de su interpretación de César joven. En este contexto, la actriz y el actor dialogaron con EscribiendoCine sobre sus experiencias en el proyecto.
En tu caso, Fran, te incorporás a la historia en esta segunda temporada. ¿Qué sentiste al ingresar al proyecto en esta instancia?
Franco Rizzaro: Apenas salió la primera, la vi y me volví fanático. Dije: "¡Qué hermosura de serie!". ¡Me dio orgullo! Tuve la suerte de que en un tiempo casteé para la segunda temporada, ¡y quería quedar! Era para César joven, el papel de Gastón Pauls en su versión adulta. Así que lo di absolutamente todo. ¡Y por suerte se dio! Cuando llegó la noticia fue felicidad total. Fue un laburo muy duro, muy picante, son escenas fuertes, de entrega total.
¿Cuáles fueron las oportunidades y los desafíos de interpretar a un personaje que ya estaba en el relato, pero en otra línea temporal?
F.R.: Me ayudó un poco, ya tenía una imagen de César. Y observé mucho a Gastón: sus gestos, sus formas, sus rasgos y demás. César tiene una personalidad, un carácter, una forma de ser, una forma de hablar, una actitud. Así que estuve bastante presente a eso. Y entendí que mi rol de joven, de chico, era cuando todo eso se estaba moldeando. Esos hechos lo fueron forjando a ser quién es hoy, con Gastón en esa edad más grande.
Confié en lo que yo había estudiado y en que las escenas hablaban por sí solas. Son esas escenas que uno como actor quiere que le toquen, bien desafiantes, con mucha entrega. Me acuerdo la secuencia que estamos en el hospital, donde le voy a pegar al que chocó, y la última vez que la hice me tuve que ir al motorhome, me bajó la presión y vomité. Nunca me había pasado. En ese momento, el personaje estaba sintiendo una adrenalina total.
En tu caso, Violeta, ya habías formado parte de la primera temporada. ¿En qué te basaste para el reencuentro con Ximi?
Violeta Narvay: Al principio de la primera temporada, ella está más tímida y llega a su nueva familia, que en general no conoce. También tiene angustia y vacío, algo que yo mucho no tengo, entonces, fue lindo poder encontrarla y ver esas otras facetas que puedo construir como actriz. Después, en la segunda temporada, me gusta que se muestra más rebelada, metida en el código de barra, está más firme, protege mucho a la familia. El desafío fue volver a encontrarme con ella, aunque fue al toque por la ayuda de Jesús Braceras, que es el director, y de Gabriel Nicoli, que es el codirector. Le tengo cariño a Ximi, ¡la amo!
También hay una exploración con respecto a los vínculos de ella con su papá y su mamá…
V.N.: Sí, la verdad es que Mica Riera y Mati Mayer son los mejores padres ficticios que pude tener. Ximi tiene una contradicción enorme porque en la primera temporada ella extrañaba un montón a su mamá. Mientras que en la segunda ya se acostumbró al ambiente en el que está y le agarró cariño a su papá. Entonces, que venga Miriam, su mamá, a decirle que es mejor salir de este ambiente a ella le resuena.
Fuera de la ficción, ¿cómo son sus vínculos con el mundo futbolístico?
F.R.: ¡100%! Soy muy futbolero. Juego el fútbol desde que tengo memoria. De chico, todos los sábados tenía torneo. Y hace unos años empecé a ir a la cancha más seguido que antes, todas las fechas, siempre con mi viejo. Al fútbol lo tengo muy vinculado a algo familiar.
V.N.: El único momento de mi vida en el que estoy un poco más futbolera es en el Mundial, ¡me genera un amor a mi país! Después, fútbol, cero. De hecho, para la primera temporada tuve que ir un tiempo antes a Uruguay para tener clases particulares de fútbol porque no sabía patear una pelota. Igual me divierte, ya que es algo muy desconocido para mí.
Si pensamos en dos conceptos de la serie y del ámbito futbolístico, que son ganar y perder. En sus propios caminos, como Franco y Violeta, ¿una derrota y una victoria?
F.R.: Yo soy de cáncer, entonces vivo el amor de una forma muy intensa, muy fuerte. Y hay un vínculo que tuve así, que se puede tomar como una derrota, porque ya pasó. Pero creo que me hizo crecer, aprender muchísimo y salir adelante en un montón de cosas, formas de ver la vida y de vivirla, que me formaron y me hicieron ser quien soy. Hoy, estoy disfrutando un montón mi presente, y quizás la victoria es estar dónde estoy, viajando con mi música, que esté saliendo Barrabrava, y que estén pasando más proyectos.
V.N.: Una victoria es esta serie, definitivamente, fue medio un sueño. Yo había terminado la secundaria, hice el casting y me llamaron. ¡Me encantó! Y una derrota en mi carrera puede ser cuando estás muy emocionada y ansiosa por quedar en algún proyecto, te llaman para callbacks, pensás que quedás, y no. Pero bueno, hay que pararse y seguir enfrentando, es parte de la carrera también.