La cocina del efecto
Pablo Helman y el oficio de crear efectos visuales
El argentino Pablo Helman, referente mundial en efectos visuales y colaborador de directores como Lucas y Scorsese, dialogó con EscribiendoCine sobre su método y su vínculo con la tecnología.
El argentino Pablo Helman construyó una carrera prodigiosa como supervisor de efectos visuales en Hollywood. Su último trabajo es para Wicked, cuya segunda parte resultó un éxito en todo el mundo. En esta ocasión, dialogó en exclusiva con EscribiendoCine sobre su singular carrera y el equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la tarea creativa.
Nominado al Oscar en tres ocasiones por Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones (George Lucas 2003), Guerra de los mundos (Steven Spielberg, 2006), y El irlandés (Martin Scorsese, 2020), Pablo Helman ha tenido la oportunidad -como habrán notado- de articular su pasión por el diseño de efectos con las exigencias de los directores más celebrados de la industria. Defensor de ver cine en el cine, Helman ha dialogado recientemente con periodistas de todo el mundo sobre Wicked For Good (2025), pero también sobre su trabajo de forma integral.
¿De dónde surge tu pasión por el diseño de efectos especiales; acaso tiene que ver con la infancia o es algo que surgió después?
No sé dónde surge, porque yo empecé como músico. Cuando vivía en Argentina estaba trabajando en música; tocaba la batería, fui un músico de estudio y cuando partí a Estados Unidos en el año 80, hace 45 años, quise estudiar música. Estudié música durante seis años para películas. Y después me encontré en el medio de Los Ángeles, en un momento histórico donde la parte óptica estaba moviendo la parte digital y a mí siempre me encantó la computación. También me gustaba la música y me enseñaron a compaginar. Empecé a trabajar en Apolo 13 y después trabajé en Día de la Independencia y en los últimos 30 años trabajo en Industrial Light and Magic con George Lucas, haciendo efectos visuales. O sea que, si me preguntás cómo lo hice, no te puedo decir… es una cuestión de errores, de tener suerte y de llegar donde estoy. Pero siempre fui una persona creativa, desde que yo tenía cinco años quería ser baterista. La música y el cine tienen mucha relación porque la música tiene color, tiene textura, tiene secuencia; estás contando una historia, lo mismo es en el cine.
Uno podría pensar que hoy es, entre comillas, más sencillo hacer un ejercicio de lo que es el trabajo con los efectos especiales, en el sentido de que estamos todos un poco más familiarizados con los trucos, con lo que tiene que ver con la manipulación de la imagen. Entonces, frente a ese avance, ¿cuáles serían para vos las virtudes, las herramientas que quedan en el creativo? ¿Cuáles serían esas virtudes que debe tener aquel que se va a trabajar con la imagen?
Es interesante la pregunta que me hacés porque me hace acordar a un montón de gente que dice que son jóvenes y que quieren ser parte. ¿Cómo puedo hacer efectos visuales? Mi respuesta es “no uses la computadora”. Usá tus ojos y una cámara y sacá fotos donde puedes analizar de dónde viene la luz, de dónde viene la sombra, cómo se mueve un pájaro, cómo se mueve un árbol, qué es lo que hace, cuáles son las cosas que hacen a esa imagen verse completamente fotorrealista. Si tú haces eso, entonces cuando empiezas a trabajar en imágenes, en películas, en la parte digital, en la parte óptica, tu sensibilidad te va a llevar a hacer efectos visuales que se vean creíbles. Es muy importante hacer la parte táctil antes de hacer la parte digital. Yo veo mucha gente que una vez que encuentra la parte digital le resulta muy fácil quedarse con esa imagen en frente suyo.
Es importante también ver las imágenes grandes en frente tuyo, porque la percepción de esas imágenes es completamente diferente cuando la ves en un teatro en comparación a cuando la ves enfrente de la computadora. Te digo, tiene mucho que ver con la metodología que tú tienes dentro tuyo, con tu percepción y con tu curiosidad. No tiene nada que ver con las herramientas que tienes. Es lo mismo que si me dijeras si es un libro más importante que ha sido impreso que ha sido escrito con un lápiz. Son las herramientas las que nos estamos mostrando, no el contenido. El contenido es la historia que estamos tratando de decir, que es la parte importante. Cómo la digas, si la dices con efectos visuales, con efectos digitales o con efectos visuales ópticos o no es inmaterial, no importa.
¿Cómo es trabajar la imagen en función del deseo del realizador, que es quien tiene la mirada integral respecto del relato que se está contando? ¿Has tenido algún desencuentro alguna vez?
No, no ha pasado. La cuestión, la cosa más importante que por ejemplo tiene John M Chu (realizador de Wicked) es que es un colaborador y a la vez permite la colaboración. Mi trabajo es creativo y consiste en ofrecer opciones al director. Entonces, no hay un desencuentro, lo que hay es una conversación y un resultado de esa conversación. Si yo digo A y él dice B, el resultado va a ser C. No es mi idea, no es ni a ni b, es completamente diferente. Y eso es lo que pasa con el diálogo; se trata de encontrar la idea por intermedio de la colaboración. Fue una experiencia muy buena.
Cuando uno ve películas que tienen un gran desarrollo en los efectos, ocurre algo interesante, que es la idea de que el efecto se borra. Es decir, lo que uno observa como algo artificial se transforma en algo natural, porque forma parte de esa historia, se naturaliza de alguna manera. Y tu trabajo me imagino que tiene algo muy meticuloso. Entonces, ¿en qué momento decís “es suficiente”?
Cuando se acaba el tiempo. Ese es el momento. Pienso que uno nunca termina su trabajo, lo abandona, digamos. Generalmente, cuando termina un trabajo, no voy a verlo más. Películas que he hecho hace 30 años o hace 15 años, no las veo más. Es difícil dejar de seguir trabajando en una cosa. Y es parte de la razón por la cual trabajo con algunos directores siempre, porque saben cómo somos de meticulosos para hacerlo. Pero sí, tienen razón, hay un momento en que uno dice “bueno, ya se acabó, no hay forma”.