El clásico de Iñárritu regresa en versión restaurada
Alejandro González Iñárritu y la vigencia de "Amores perros", 25 años después de su estreno mundial
A 25 años de su estreno, la ópera prima de Alejandro González Iñárritu regresa en versión restaurada. Tras su paso por Cannes Classics 2025, "Amores perros" se reestrenará en salas argentinas el 2 de octubre gracias a MUBI, antes de llegar a la plataforma.
En septiembre de 2000, tras su premiere mundial en el Festival de Cannes —donde obtuvo el Gran Premio de la Semana de la Crítica, el Gran Golden Rail y el Premio de la Crítica Joven— y su paso por Toronto, la ópera prima de Alejandro González Iñárritu, Amores perros, llegó al Festival de San Sebastián en la sección Zabaltegi-Perlas. La expectativa fue enorme: las funciones en el Kursaal 2 se colmaron y allí se presentaron dos debutantes que marcarían época, el propio Iñárritu en la dirección y Gael García Bernal como protagonista.
Entre 2000 y 2001, Amores perros recorrió numerosos festivales internacionales y fue distinguida en Cannes, Chicago, San Pablo, los BAFTA británicos y con diez Premios Ariel en México, además de Fantasporto (Portugal), Edimburgo (Escocia), Gante (Bélgica), La Habana (Cuba), Huelva y Lérida (España), Montreal (Canadá), Oslo (Noruega), Palm Springs (EE.UU.), Tokio (Japón) y los Cóndor de Plata de la Argentina. También recibió premios del público en Los Ángeles, Bogotá y Valdivia.
En 2025, al cumplirse un cuarto de siglo de su estreno (en Argentina fue el 19 de octubre de 2000), Amores perros volvió a Cannes en la sección Clásicos, con la presencia de Iñárritu y García Bernal. La restauración estuvo a cargo de Criterion Collection, Estudio México Films y Altavista Films, con la supervisión de color de Iñárritu y del director de fotografía Rodrigo Prieto (Killers of the Flower Moon, Brokeback Mountain, Babel), además de una nueva mezcla de sonido en formato 5.1 realizada en NBCUniversal StudioPost. Tras este recorrido internacional, la película tendrá su reestreno en salas argentinas el próximo 2 de octubre de la mano de MUBI, que luego la incorporará a su plataforma.
Ese mismo espíritu de riesgo y experimentación que definió el debut de Iñárritu quedó registrado en una entrevista realizada durante el Festival de San Sebastián de 2000, cuando el director presentaba por primera vez su obra. Sus palabras, leídas hoy, dialogan con la vigencia del film y con el reconocimiento que sigue cosechando un cuarto de siglo más tarde.
¿Por qué has hecho una historia tan dura y difícil para tu debut?
En todos los órdenes de la vida me la he pasado haciendo cosas difíciles y arriesgadas. Si uno no tiene cierto riesgo, creo que no vale la pena hacer absolutamente nada. En la medida de lo que arriesgas, puedes ganar. Y si no hay nada que perder, me aburro muchísimo. Que un proyecto cinematográfico conlleve riesgo y experimentes con cosas, me parece maravilloso.
Tu film relaciona, a partir de un accidente automovilístico, tres historias que bien podrían ser tres películas diferentes. ¿Cómo se da su fusión?
Están unidas por un factor que es el dolor. Creo que hay una historia de amor, de muerte y de redención. Y están unidas o tejidas a través de un accidente de coches, que es como la fragilidad, la vulnerabilidad a que estamos expuestos todos los seres humanos. Y el proceso doloroso de sobrevivir a un accidente y de aprender a amar a alguien. Creo que todos los personajes se ven envueltos en ese enredo.
¿Cómo fue la génesis de cada historia?
Guillermo Arriaga, el guionista, tenía una idea inicial, que era la estructura de un accidente, y que de allí partiera todo. Compartíamos con él esa especie de obsesión en el cual un día estás y otro no estás. Y la cuestión de los perros se fue integrando en anécdotas personales de algunos amigos. Fuimos, durante mucho tiempo de trabajo, enriqueciendo la historia con personajes más complejos y fueron enredándose más sutilmente entre ellos. Fue un proceso orgánico, intuitivo.
¿Se siente ese clima de violencia callejera, que puede tocarte azarosamente?
La sensación en México es esa. Por lo menos la mía. Que puedes salir de tu casa y quizás no regresar. Hay una sensación de vulnerabilidad que se respira. Son sentimientos sobre el miedo. En mi país suceden cosas increíbles todos los días; esa es la realidad. Y a veces son cosas fraguadas, deliberadas. Es algo contradictorio, porque así como existe esa corrupción, esa violencia y esa contaminación; México D.F. es una ciudad fascinante, eléctrica, con una energía y una cultura brutales.
¿Qué es lo que te gusta, cinematográficamente hablando?
Obviamente me gusta el cine, aunque no soy un cinéfilo empedernido. Me gusta todo, soy bastante ecléctico en mis gustos. No tengo una corriente a la que sigo; me interesa Ingmar Bergman, Akira Kurosawa me encanta y también Martin Scorsese y Francis Ford Coppola. También las primeras películas de Gus Van Sant, de Wim Wenders y lo más reciente de Lars Von Trier. En mi país me interesan los trabajos de Jorge Fons, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro.