Salas
Crítica de “El Partido”: El documental que transforma un clásico del fútbol en leyenda
El documental despliega un amplio abanico de temas alrededor del emblemático enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra en el Mundial de México 86.
El Partido (2026) tiene la inteligencia de explorar la enorme cantidad de significados que rodean aquel encuentro disputado el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Desde la herida todavía abierta de la Guerra de Malvinas hasta el fervor popular que despertó el recital de Queen en la Argentina, pasando por los antecedentes futbolísticos entre ambas selecciones y el recorrido histórico del conflicto territorial, que el documental remonta hasta el desembarco del capitán británico John Strong en las islas en 1690.
Pero la película también se detiene en la historia íntima del partido. Para eso convoca a varios protagonistas de ambas selecciones —Jorge Valdano, Oscar Ruggeri, Jorge Olarticoechea, Ricardo Giusti y Jorge Burruchaga por Argentina; Gary Lineker, Peter Shilton y John Barnes por Inglaterra— y los enfrenta a las imágenes de aquel día para comentar sus recuerdos y emociones. Aparecen entonces el polémico gol con la mano de Diego Maradona que abrió el marcador y, por supuesto, el extraordinario segundo gol del capitán argentino, todavía considerado por muchos como el mejor en la historia de los Mundiales.
Todo está acompañado por un impresionante trabajo de restauración de archivo, con una calidad cinematográfica que solo la tecnología actual puede ofrecer. Incluso los partidos previos entre ambas selecciones lucen una definición asombrosa en pantalla grande, resignificando imágenes que parecían agotadas por décadas de repetición televisiva.
Basado en el libro homónimo de Andrés Burgo, el documental además posee un ritmo de edición vertiginoso, cercano al lenguaje audiovisual contemporáneo: imágenes, textos en pantalla y música se entrelazan con precisión para construir una épica permanente. Y aunque muchas de las anécdotas retratadas sean ampliamente conocidas, lo que vuelve verdaderamente emocionante a la película es la dimensión mítica que impregna cada relato.
Los directores Juan Cabral y Santiago Franco logran equilibrar historia, pasión popular y épica futbolera con notable eficacia. El resultado es una celebración de aquella hazaña deportiva que engrandece todavía más a sus protagonistas y funciona, al mismo tiempo, como una inyección de entusiasmo de cara al próximo Mundial.