Crítica de "La Reina en el palacio de las corrientes de aire- Millenium 3": El final encontró su punto justo
La saga "Millennium" mostró una “justicia informática” que surge de la fusión perfecta entre un periodista y una hacker a la hora de resolver cada uno de los atrapantes misterios que plantean los films. En "La Reina en el palacio de las corrientes de aire- Millenium 3" (Luftslottet som sprängdes, 2009), el caso a resolver es el más intrigante de todos, y las pistas pueden ser recolectadas por el espectador a lo largo de los tres episodios de la saga.
Lisbeth Salander (Noomi Rapace) sobrevive tras escapar de un pozo al que fue arrojada al final de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina - Millennium 2 (Flickan som lekte med elden, 2009), luego de recibir dos disparos. Pero la excéntrica joven debe enfrentar algo aún más complejo: desentrañar el misterio detrás de la organización secreta que protege a su principal enemigo, su padre, y que intenta incriminarla por los tres asesinatos que se le atribuyen. Para ello contará con la ayuda del periodista Mikael Blomkvist (Michael Nyqvist).
En cada entrega de la trilogía, el personaje de Salander fue ocupando un lugar cada vez más central. En Los hombres que no amaban a las mujeres - Millennium 1 (Män som hatar kvinnor, 2009), es ella quien logra resolver el caso en el que trabaja Blomkvist gracias a sus habilidades informáticas y a su capacidad para acceder a información clave. Sin embargo, en las dos películas posteriores, ambas dirigidas por Daniel Alfredson, Salander se aleja del teclado y deja de ser la figura autosuficiente que acompañaba al periodista para convertirse en alguien atravesada por los traumas de su pasado, obligada a enfrentar a su padre y a los recuerdos que la persiguen desde la infancia.
Mientras la protagonista pierde autonomía dentro del relato, la figura masculina de Blomkvist gana espacio. Su personaje funciona como un justiciero persistente que, a través de las investigaciones publicadas en la revista Millennium, busca exponer abusos de poder. En esta entrega, esa misión se concentra en Salander, a quien él mismo define como una mujer que "odia a los hombres que no aman a las mujeres".
La reina en el palacio de las corrientes de aire - Millennium 3, además de cerrar la saga basada en las novelas del escritor sueco Stieg Larsson, ofrece la resolución de la historia de Lisbeth Salander. La película desplaza parte del protagonismo de la informática, aunque la tecnología sigue siendo una herramienta central para demostrar la inocencia de la hacker y avanzar hacia un desenlace donde la justicia adquiere un papel más visible.