Producida y dirigida por Phil Lord y Christopher Miller

Ryan Gosling: “Espero que 'Proyecto Fin del Mundo' sea el 'E.T.' de esta generación”

En diálogo exclusivo con Adrián Monserrat, Ryan Gosling reflexiona sobre el costado más humano de "Proyecto Fin del Mundo", la vulnerabilidad de Rylan Grace y la amistad que atraviesa la película.

Ryan Gosling: “Espero que 'Proyecto Fin del Mundo' sea el 'E.T.' de esta generación”
martes 24 de marzo de 2026

Ryan Gosling vuelve a meterse en el terreno de los grandes desafíos con Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary), la ambiciosa adaptación de la novela de Andy Weir que combina ciencia ficción, aventura, humor y emoción. Pero más allá de la escala del relato, de su despliegue visual y de la idea de una misión decisiva para el destino de la humanidad, lo que más atrajo al actor fue otra cosa: la humanidad de un protagonista que no encaja en el molde clásico del héroe.

En la película, Gosling interpreta a Rylan Grace, un hombre común enfrentado a una situación extraordinaria. Lejos de la figura épica y segura de sí misma que tantas veces domina este tipo de historias, Grace es un personaje atravesado por el miedo, la duda y la sensación de no estar a la altura. Y justamente ahí, para Gosling, aparece la riqueza del papel. “Lo que me resultó tan cercano es que él no se considera un héroe. Nunca quiso ser un héroe y, sin embargo, termina con el destino del mundo en sus manos”, explicó el actor. “Está aterrado, quiere escapar de eso y no cree que sea capaz. Y eso es lo grandioso del personaje: no es el tipo de héroe al que estamos acostumbrados”, profundizó.

Esa lectura también conecta con uno de los temas que más sobrevuelan la historia: el miedo al futuro. Sin embargo, Proyecto Fin del Mundo no se queda en esa angustia, sino que encuentra una forma distinta de mirar lo desconocido. Para el actor de Barbie, ahí aparece una de las grandes virtudes del universo creado por Andy Weir. “Él toca una especie de miedo al futuro, pero lo trata no como algo a lo que haya que temer, sino como algo que tal vez simplemente haya que descifrar”, señaló. En esa lógica, Rylan Grace avanza no desde la ansiedad, sino desde la curiosidad. Y esa característica, según el actor, funciona casi como un superpoder: “Esa curiosidad frente al futuro y frente a lo desconocido, no tenerle miedo, me pareció una cualidad única, algo que no había tenido la oportunidad de interpretar y de lo que estaba muy entusiasmado por aprender”.

Pero si algo termina de darle alma a la película es la relación entre Grace y Rocky, un vínculo que se transforma en el corazón emocional del relato. En medio de la aventura espacial, de los peligros y del tono de supervivencia, emerge una amistad inesperada que sostiene buena parte de la emoción. Al hablar de ese lazo, Gosling no dudó en vincular la película con una referencia enorme dentro del cine popular. “No creo que haya habido una película como esta desde E.T.. Y espero que esta sea el E.T. de esta generación”, afirmó.

La comparación no es menor. En el fondo, Proyecto Fin del Mundo también se construye sobre la idea de un encuentro transformador entre mundos distintos, sobre la ternura que puede nacer en medio de lo desconocido y sobre una aventura que, aun en escala cósmica, nunca pierde de vista lo humano. “Se trata de una amistad a escala cósmica”, resumió Gosling. “Vas a otra galaxia, hacés un mejor amigo alienígena, salvás al mundo, pero al mismo tiempo te recuerda de lo que somos capaces como seres humanos”. En esa mezcla entre espectáculo, emoción y sensibilidad, el actor encuentra también una de las marcas más potentes de Andy Weir, a quien definió como “una voz muy especial”.

El resultado apunta a una película de gran escala pero sostenida por su fibra emocional. No solo por la aventura, el vértigo o la promesa de lo desconocido, sino por esa capacidad de volver íntimo lo inmenso y de encontrar, en el corazón de una historia espacial, algo profundamente humano.

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