Gaumont
Crítica de "Disitango: un abrazo feminista": del machismo a la inclusión
El documental de Valérie Loewensberg reinterpreta el tango desde el feminismo y la diversidad, abriendo un espacio de libertad, igualdad y nuevas identidades.
Disitango: un abrazo feminista (2025) funciona como una declaración de principios. En poco más de 80 minutos, Valérie Loewensberg condensa la búsqueda de un tango que desafía las estructuras tradicionales para abrirse a nuevas formas de encuentro entre cuerpos. La cámara capta la tensión entre el legado machista del género y su reapropiación contemporánea desde la mirada feminista y queer.
Los planos cerrados sobre las manos, los pasos y los abrazos revelan que la danza se vuelve un acto político. La composición visual se aleja de la estética nostálgica para enfocarse en la energía de los cuerpos que experimentan, se reconocen y dialogan desde la igualdad. En este universo, el bandoneón deja de marcar un compás de dominación para transformarse en una voz colectiva que acompaña una nueva forma de estar juntos.
El documental entrelaza testimonios de bailarinxs y músicxs que reflexionan sobre su experiencia dentro de un tango que alguna vez lxs excluyó. No hay discursos teóricos, sino relatos vividos: cuerpos que se reapropian de su espacio, personas que eligen guiar y seguir sin etiquetas. Cada voz refuerza la idea de que la transformación no se impone, sino que se construye a través del diálogo y la práctica.
Las imágenes en estudio, las milongas diversas y los ensayos reflejan una comunidad en movimiento, donde la identidad se baila y se comparte. El montaje dinámico, sostenido por una música que alterna fuerza y sutileza, refuerza esa idea de tránsito: el tango deja de ser un ritual de conquista para convertirse en un espacio de libertad.
Loewensberg propone una lectura crítica del tango como espejo de la sociedad. Cada abrazo filmado es una metáfora del cambio: del control a la confianza, de la jerarquía a la horizontalidad. Disitango no busca borrar el pasado, sino hacerlo dialogar con el presente, mostrando que el arte puede ser también una herramienta de emancipación. No es una historia sobre el tango, sino desde el tango: una exploración sobre cómo un arte profundamente argentino puede reinventarse sin perder su esencia.