Humor en el Teatro Broadway
Paola Barrientos y Pablo Rago detrás de Elvira y Sergio en “Esperando la Carroza”
La actriz y el actor integran el elenco de la comedia escrita por Jacobo Langsner y dirigida por Ciro Zorzoli. En una entrevista exclusiva con EscribiendoCine, los intérpretes hablaron sobre sus experiencias en la icónica obra.
Muchas veces se habla de la trascendencia temporal y espacial de Esperando la Carroza, ya sea porque la gente emplea sus frases en conversaciones cotidianas, porque resignifica sus temáticas y problemáticas, o porque recuerda sus hechos y personajes, los cuales están instalados en el imaginario popular. Esta temporada veraniega 2025 es posible experimentar el fenómeno cultural y social en el Teatro Broadway. Es que la emblemática comedia rioplatense de Jacobo Langsner -estrenada en escena en 1962 y adaptada al cine en 1985 con la dirección de Alejandro Doria- regresó a la cartelera teatral porteña tras sus exitosas funciones del 2024.
En esta oportunidad, la desopilante, lúcida y mordaz obra de Langsner cuenta con la dirección de Ciro Zorzoli y la producción de RGB Entertainment. Todo comienza cuando “Mamá Cora”, por querer ayudar, hace flancitos de una mayonesa. Luego, desaparece inesperadamente y esto desata una batalla campal entre sus hijos y nueras. Hasta que una fatal noticia sume a toda la familia en un sinnúmero de equívocos.
Entre los hijos de Cora se encuentra Sergio, y entre las nueras está Elvira, que en esta puesta escénica son encarnados por Pablo Rago y Paola Barrientos, respectivamente. En la previa de una de las funciones, el actor y la actriz dialogaron con EscribiendoCine sobre sus experiencias en la icónica obra.
¿Cuál fue su primer contacto con “Esperando la Carroza”? ¿En qué momento de sus vidas?
Paola Barrientos: ¡Lo recuerdo perfectamente! Yo tenía 11 años, más o menos, y una amiga de mi vieja tenía una videocasetera. Nos invitó a ver una película, me parecía el peor plan del mundo, ¡hasta que puso esta locura! La empecé a ver sin ninguna intención de pasarla bien ni nada esa noche, y me partió la cabeza. Me acuerdo al otro día ir al colegio y querer compartirlo con mis amigas, aunque no me acordaba ni el nombre, ninguna tenía idea de qué se trataba, y les decía "¡Pero está buenísimo!". Después, pasaron unos años, la volví a encontrar y la redescubrí. Desde esa vez, una vez al año, mínimo, la veo.
Pablo Rago: La vi en VHS. En casa había una videocasetera Sony Betamax y había un solo lugar donde alquilaban películas. Creo que las primeras que vimos fueron de terror, tipo Carrie (1976) y El exorcista (1973), y la primera argentina fue Esperando la Carroza, que se volvió a repetir varias veces porque nos encantaba. Mi hermano y yo nos sabíamos los textos de memoria. Después, la dejamos de ver hasta que fuimos grandes, y ahí la empecé a compartir con mi hijo. Es una peli que nos marcó y que habla mucho de nosotros. Hay algo de identificación que tengo con mi familia, con respecto a esa cosa hipócrita de juntarse, aunque se odien, en las Navidades, o los domingos a comer, aunque haya que separar al tío de la tía porque están peleados.
Sus personajes, al igual que cada uno de esta historia, son emblemáticos, están presentes en la memoria colectiva. ¿Qué cuestiones ya conocían de ellos y qué descubrieron de nuevo al interpretarlos?
P.B: En mi caso, es un personaje que adoro completamente. Con mi hermana, después de haber visto la película, dijimos muchas veces “¡Es Benigna!”, cuando mi abuela hacía y decía algunas cosas. Por ejemplo, sobre la vecina decía: "Me la encuentro por la calle y me pregunta, '¿cómo estás?'. ¿Qué importa?". Y nosotras le respondíamos: "Bueno, abuela, es una manera de preguntar. A uno le preguntan '¿qué tal? ¿cómo te va?', y responde '¡Bien!', y listo, cada una sigue su camino”. "No, pero qué le importa", nos planteaba. Lo que me pasó ensayando es que fui descubriendo que el personaje era ella, a quien amé y amo profundamente, que murió cuando yo ya tenía 36 años. Por lo tanto, compartí la vida con ella y la tengo muy presente. Incluso, me pasa que haciendo escenas me vienen palabras que decía y yo no me acordaba.
P.R: No queríamos hacer un calco de los personajes que vimos en la película. Pero hay algo que se renovó. Cuando cortamos las funciones por las vacaciones de verano, antes de empezar de vuelta en enero, fuimos redescubriendo la obra. A mí me pasa algo, se me viene Juan Manuel Tenuta a la cabeza todo el tiempo.
Si les digo “Esperando la Carroza”, ¿qué frase, situación, o cualquier otro aspecto, se les viene primero a la cabeza?
P.B: Usé mucho toda mi vida '¿Qué duda cabe, Mamá Cora?'. Es una frase que la tengo en la punta de la lengua todo el tiempo.
P.R: Todo el tiempo estoy asociando la vida con la obra. Hace poco estuve en Mar del Plata y fuimos a la playa con mi novia. Ella me dijo: "No hay mucha gente." Y yo le respondí: "Bueno, es domingo y es verano, seguramente mucha gente se fue a Mar de Plata”. ¡Y ya estábamos en Mar de Plata! (risas). No sé si es porque estoy re copado haciendo la obra, pero las frases son tan nuestras. Creo que todos los textos de Elvira son imperdibles. Algunos los tuvimos que buscar, como: “Cada uno carga su cruz gamada”. Nadie sabe lo que es.
P.B: No, pero mi abuela decía: "Ay, esa mujer con tal y tal cosa, ¡qué cruz, qué cruz!"
P.R: Sí, es muy de las abuelas. Y algo que recordaba recién, cuando Pao nombró a su abuela, es que nosotros le fuimos incorporando, sobre todo al personaje de Elvira, unos detalles. Por ejemplo, limpia la bombilla cada vez que te pasa el mate, o toma el mate y limpia la bombilla con una servilleta o con un trapo. Eso lo hacía mi abuela. Y el otro día la vi haciendo así en el teléfono, limpia una manchita.
P.B: Mientras le digo que Susana no me pise esta casa. Está ocupada en otra cosa (risas).
Tomar nota
Esperando la Carroza se presenta de jueves a domingos en el Teatro Broadway, ubicado en Avenida Corrientes 1.155, Capital Federal. Además de Rago y Barrientos, el elenco está conformado por Campi, Valeria Lois, Mariano Torre, Ana Katz, David Masajnik, Milva Leonardi, Mayra Homar, Andrés Granier y Marianela Pensado. Entradas a la venta en la boletería de la sala y en Plateanet.