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Crítica de "Daredevil: Born Again": El regreso que Marvel necesitaba

Con Charlie Cox retomando el rol de Matt Murdock y Vincent D'Onofrio como el temible Wilson Fisk, la serie nos sumerge nuevamente en un mundo de violencia, corrupción y lucha por la justicia.

viernes 07 de marzo de 2025

El icónico justiciero de Hell’s Kitchen está de regreso en una historia que equilibra la nostalgia concluida hace siete años con una nueva dirección en el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Desde su debut en Netflix en 2015, Daredevil se consolidó como una de las mejores adaptaciones de superhéroes a la pantalla chica. Con secuencias de pelea inolvidables, un uso magistral de efectos prácticos y una atmósfera oscura que realzaba la crudeza de Hell's Kitchen, la serie destacó por su construcción de personajes complejos y un realismo pocas veces visto en el género. Ahora, con Daredevil: Born Again, Marvel busca recuperar esa esencia, pero con la integración del personaje en su universo cinematográfico en reconstrucción.

Uno de los mayores aciertos de la serie es su potente y agridulce inicio. Con solo sus primeros 15 minutos, a la serie le alcanza para auspiciarse como lo mejor de Marvel en años, probablemente desde Avengers: Endgame en cine (sin contar Deadpool & Wolverine) y WandaVision en televisión.

La historia sitúa a un Matt Murdock alejado de su vida como diablo rojo durante un año, tratando de recuperarse de un duro golpe. Las calles de New York han caído en el caos, lo que allana el camino para que Wilson Fisk resurja y gane las elecciones como alcalde. Su primer reencuentro con Matt es una declaración de intenciones: "Nada de hombres encapuchados aquí", expresa el temible villano. Murdock, por su parte, decide enfocarse en su trabajo como abogado y toma un nuevo cliente acusado de matar a un policía.

A través de calles revueltas y violentas inspiradas en el cine de Scorsese de los 70 (Calles peligrosas y Taxi Driver), el nuevo alcalde promete una solución a toda costa, casi omitiendo su turbio pasado. Esta tiranía nos permite observar el paralelismo entre Kingpin y Donald Trump, marcando una fuerte crítica social sobre el abuso de poder y la manipulación mediática y política. No es casual que esta serie resurja ahora y con tanta fuerza: su identificación con la contemporánea Estados Unidos potencia la premisa de la justicia social frente a tanta criminalidad e impunidad.

En el aspecto técnico, Daredevil: Born Again brilla en su diseño de sonido. Cada golpe, cada respiración, cada latido de corazón, cada paso y cada movimiento están trabajados con una precisión que hace que la experiencia sea aún más envolvente (y nos permite sentir lo que siente Matt), especialmente si se ve con buenos auriculares o un sistema de sonido potente. En cuanto al reparto, da gusto volver a ver a Charlie Cox y Vincent D’Onofrio en estos papeles, mientras que la grata sorpresa es la inclusión de Michael Gandolfini (el hijo del recordado James, protagonista de Los Soprano).

El otro de los regresos más ansiados por los fans es el de Jon Bernthal como Punisher, protagonizando uno de los grandes momentos de esta temporada de nueve episodios. Su versión del personaje sigue siendo de los más impactantes y brutales que Marvel nos dio, aportando una intensidad que eleva aún más la historia de vida de Castle. Esto toma coherencia con las últimas noticias sobre un nuevo proyecto de The Punisher: Marvel Studios prepara un especial independiente de Jon Bernthal como Frank Castle.

A pesar de estos logros, la serie no es perfecta como quizás sí lo fue la de Netflix. Aunque mantiene la esencia violenta, descarnada y dramática de la original, la fotografía resulta menos lúcida en comparación con la serie iniciada en 2015. El uso de CGI en ciertas escenas de pelea y acrobacias le quita parte del impacto visual y cinematográfico que antes lograba con efectos prácticos y virtudes técnicas. Más allá de esto, Daredevil: Born Again evita caer en los clichés de las últimas producciones de Marvel y apuesta por un enfoque más realista, humano y socialmente comprometido.

En un panorama donde Marvel ha perdido parte de su chispa original, Daredevil: Born Again emerge como una bocanada de aire fresco. No solo honra el legado del comic y de la serie del 2015, sino que proyecta un futuro sólido para el personaje dentro del UCM. Este es un recordatorio de que historias bien construidas, terrenales, audaces y con corazón aún tienen espacio dentro de este universo. Si Marvel busca recuperar la confianza de su audiencia, este es el camino que debe seguir.

8.0
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