HBO Max

Crítica de "Twinless": James Sweeney, Dylan O'Brien y la otra mitad que falta

James Sweeney dirige y protagoniza "Twinless", una película que comienza como una historia sobre el duelo y termina explorando hasta dónde puede llegar una persona cuando confunde la necesidad de ser querida con la necesidad de ocupar el lugar de otro.

Crítica de "Twinless": James Sweeney, Dylan O'Brien y la otra mitad que falta
sábado 27 de junio de 2026

Hay películas que muestran sus cartas desde el comienzo y otras que viven de esconderlas. Twinless (2025), una de las revelaciones del Festival de Sundance, elige un camino intermedio. Arranca como la historia de dos hombres unidos por una misma pérdida, pero, casi sin que uno lo advierta, termina convirtiéndose en otra cosa.

Roman (Dylan O'Brien) acaba de perder a su hermano mellizo en un accidente. Incapaz de encontrar un lugar donde procesar esa ausencia, empieza a asistir a un grupo de apoyo para personas que atravesaron la misma experiencia. Allí conoce a Dennis (James Sweeney), otro hombre que también intenta seguir adelante después de la muerte de su hermano. Entre ambos nace una amistad que parece apoyarse en el duelo compartido, pero que pronto deja entrever necesidades mucho más profundas. Lo que comienza como un refugio frente a la soledad empieza a transformarse en una relación donde la necesidad de pertenecer, el afecto y la construcción de una identidad ajena terminan ocupando el centro del relato.

Sweeney conduce ese cambio con una seguridad que evita los subrayados. En lugar de apoyarse en grandes revelaciones, deja que la incomodidad crezca de forma casi imperceptible. Una conversación que se extiende unos segundos de más, una mirada que cambia de sentido cuando aparece un nuevo dato o un silencio que dice más que cualquier diálogo van modificando la percepción del espectador. Cuando la película cambia de dirección, la sensación no es la de un truco de guion, sino la de haber entendido demasiado tarde que las señales siempre habían estado ahí.

Gran parte de esa transformación se sostiene en Dylan O'Brien. Interpretar a dos hermanos podía convertirse en un ejercicio de virtuosismo, pero el actor evita esa trampa. No busca diferenciarlos mediante gestos exagerados, sino a través de pequeños cambios en la forma de hablar, de caminar y de mirar a quienes lo rodean. Frente a él, James Sweeney compone un personaje que nunca termina de revelar del todo qué busca. Su fragilidad convive con decisiones difíciles de justificar, y esa ambigüedad impide que el espectador pueda acomodarse en una lectura sencilla de la historia.

Lo más valioso de Twinless es que nunca utiliza el duelo como un recurso para provocar emociones fáciles. La pérdida funciona como el punto de partida de una reflexión más amplia sobre la soledad y sobre esa necesidad, profundamente humana, de encontrar a alguien que nos confirme quiénes somos. Sweeney convierte esa búsqueda en el verdadero motor de la película y construye un relato que, más que hablar de gemelos, habla del vacío que aparece cuando desaparece la persona frente a la que definíamos nuestra propia identidad.

8.0
Te puede interesar
Últimas noticias
MÁS VISTAS