Festival Internacional de Cine de las Alturas 2026
“Cielo”, de Alberto Sciamma, inauguró la 11.ª edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas en Jujuy
Con la proyección de "Cielo", de Alberto Sciamma, y una ceremonia realizada en las salas de Cine Annuar Shopping, comenzó oficialmente una nueva edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas. Durante cinco jornadas, el encuentro reunirá producciones, realizadores y referentes de la industria audiovisual de los países andinos.
La película Cielo fue la encargada de abrir la 11.ª edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas, que quedó oficialmente inaugurada este miércoles 13 de mayo en la provincia de Jujuy. La ceremonia se desarrolló en las salas de Cine Annuar Shopping y marcó el inicio de una nueva programación centrada en el cine andino y en el intercambio entre distintas expresiones de la industria audiovisual regional.
Organizado por el Instituto de Artes Audiovisuales de Jujuy junto al Gobierno provincial, el encuentro reúne producciones y representantes de distintos países de la región andina en una agenda que combina competencias oficiales, actividades de formación, encuentros profesionales y espacios de intercambio entre realizadores, productores y público.
La apertura contó con la presencia del gobernador Carlos Sadir; el ministro de Cultura y Turismo Federico Posadas; autoridades provinciales y municipales; representantes consulares de Bolivia y Uruguay; además de integrantes de la comunidad audiovisual y referentes vinculados al sector cultural.
Durante el acto, el presidente del Instituto de Artes Audiovisuales de Jujuy, Patricio Artero, destacó el recorrido del festival y su crecimiento dentro del circuito audiovisual latinoamericano. En el mismo marco también se presentó a Uruguay como País de Honor de esta edición, bajo el programa especial “Desde las montañas miramos el mar”, una propuesta dedicada a exhibir una selección de producciones uruguayas contemporáneas.
La jornada concluyó con la presentación de la película boliviana Cielo, de Alberto Sciamma con la actuacción de Fernanda Gutiérrez Aranda y Fernando Arce. Antes de la proyección, la productora general del festival, Soledad San Julián, compartió los lineamientos de esta nueva edición y presentó un mensaje audiovisual enviado por el realizador español, quien agradeció la invitación y celebró que su película haya sido elegida para abrir el evento.
Ambientada en los paisajes rurales de Bolivia, Cielo sigue a Santa, una niña de ocho años que, después de un episodio que altera por completo su vida familiar, emprende una travesía convencida de que puede devolverle la vida a su madre. Para lograrlo debe llegar al Cielo, un destino que para ella existe con la misma certeza con la que existen los recuerdos o las promesas. A partir de ese punto, el film se transforma en una especie de recorrido iniciático donde la lógica infantil y la realidad avanzan por caminos paralelos.
Durante ese viaje, Santa atraviesa salares, rutas desiertas y pequeños pueblos donde se cruza con personajes que parecen entrar y salir de una dimensión intermedia entre el mundo real y el universo de los cuentos populares: un sacerdote atravesado por el desencanto, un policía que encuentra en la niña una posibilidad de reparar su propia vida y un grupo itinerante de luchadoras que interrumpe el recorrido y modifica su rumbo. Sciamma construye así una estructura episódica donde cada encuentro funciona como una estación dentro de una búsqueda más amplia.
La película convierte el paisaje boliviano en parte del relato. Las montañas, los caminos de tierra y las salinas dejan de ser un escenario y adquieren una función narrativa. La fotografía trabaja sobre colores que dialogan con referencias del arte popular y la música incorpora sonidos andinos que acompañan el desplazamiento físico y emocional de la protagonista. Hay momentos en que la sensación es la de estar frente a una historia oral trasladada a imágenes, como si alguien la estuviera narrando mientras la memoria completa los espacios vacíos.
En el centro de ese universo aparece Fernanda Gutiérrez Aranda, cuya presencia sostiene gran parte de la película. Su interpretación mantiene a Santa en un lugar reconocible y evita que quede reducida a una figura simbólica. Mientras a su alrededor circulan peces que aparecen y desaparecen, situaciones que alteran las reglas de la realidad y personajes que adquieren dimensiones casi rituales, ella conserva una forma de mirar el mundo donde todavía no existen límites claros entre lo posible y lo imaginado.
Sin embargo, Cielo también deja expuesta una tensión narrativa. El realismo mágico suele apoyarse en aquello que la literatura sugiere; trasladar ese mecanismo a las imágenes exige otro equilibrio. En algunos tramos, la acumulación de símbolos y metáforas comienza a ocupar un espacio que el relato podría haber destinado a sus personajes. Aun así, la película encuentra un punto de interés en esa contradicción: la historia de una niña que intenta ordenar el dolor utilizando las herramientas que tiene a mano, incluso cuando esas herramientas son una creencia, un recuerdo o la certeza de que todavía existe un lugar donde algo perdido puede regresar.
El Festival Internacional de Cine de las Alturas continuará hasta el 17 de mayo con funciones, charlas y actividades especiales que buscarán ampliar el diálogo entre las producciones regionales y los nuevos espacios de circulación del cine contemporáneo