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Crítica de "La noche de los tres fuegos": Cine argentino denuncia la trata de personas y la violencia de género

Dirigida por Daniel Alvaredo y Andrés Edmundo Paternostro,"La noche de los tres fuegos" aborda la trata de personas y la violencia de género.

jueves 08 de mayo de 2025

"Jamás provoques a un hombre tranquilo, podrías despertar a sus demonios." Esta frase se convierte en la clave que sostiene La noche de los tres fuegos (2025), un film de Daniel Alvaredo y Andrés Edmundo Paternostro que aborda dos problemáticas sociales: la trata de personas y la violencia de género.

La historia sigue a Ismael Fraga, interpretado por Ricardo Merkin, un hombre que llega a un remoto pueblo argentino tras recibir una misteriosa llamada anónima que asegura haber visto allí a su nieta, desaparecida hace años. Esperanzado tras ese nuevo hilo del que tirar, comienza a indagar entre los habitantes del lugar, pero pronto descubre que hay algo que están ocultando para protegerse. Poco a poco, Ismael va atando cabos hasta que descubre la verdad sobre la red de trata en la que estuvo involucrada su nieta.

La noche de los tres fuegos aborda un tema duro y muy actual como es la trata de personas, pero lo hace desde una mirada cercana y humana. La historia conecta con el público a través de la figura de un abuelo que busca a su nieta desaparecida, y al mismo tiempo muestra cómo funcionan las redes de trata y el silencio que las protege. En algunos momentos, la forma de abordar el tema puede resultar superficial, por lo que la película podría profundizar más en cómo estas redes captan y retienen a sus víctimas. En algunos momentos el ritmo puede resultar demasiado  pausado, pero esa lentitud se justifica y equilibra con un final en el que prima la acción y la tensión.

Otro aspecto que resulta especialmente interesante es la forma en la que la historia principal se entrelaza con una subtrama sobre violencia de género en el pueblo. Esto no solo hace que el espectador conecte aún más con Ismael, que intenta ayudar a Cecilia, la víctima, sino que también permite al público tomar un pequeño respiro de la tensión de la trama central de la película. No obstante, aunque las dos historias abordan temas urgentes y necesarios a los que hay que dar visibilidad a través del cine, la combinación de dos historias tan dolorosas e injustas puede llegar a resultar algo cargante por la intensidad emocional que ambas conllevan.

En cuanto al elenco, destaca especialmente la actuación de Ricardo Merkin, que logra transmitir el dolor y el sufrimiento de su personaje de una forma auténtica que hace que el espectador sufra con él. También sobresale Romina Fernandes, que da vida a Cecilia, quien también demuestra su capacidad de conectar con el público y generar emoción a través de su interpretación.

En conjunto, La noche de los tres fuegos plantea un relato que articula su mensaje sin desvincularse del plano emocional. La película interpela al espectador a través de una historia atravesada por el dolor, la omisión y el silencio, donde las heridas personales se cruzan con problemáticas estructurales. Más que narrar un caso, propone una reflexión sobre realidades persistentes como la trata de personas y la violencia de género, temas que siguen sin resolverse en la agenda política y social de muchos países.

6.0
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