Salas

Crítica de “Super Mario Galaxy: La película”: Un espectáculo que prometía demasiado

Luego del gran éxito de "Super Mario Bros", los directores Michael Jelenic y Aaron Horvath apuestan ahora a algo mucho más ambicioso con esta secuela.

Crítica de “Super Mario Galaxy: La película”: Un espectáculo que prometía demasiado
miércoles 01 de abril de 2026

La primera película de Super Mario Bros funcionaba como un resumen del primer juego del personaje, mientras que esta secuela, Super Mario Galaxy: La película (2026), busca adaptar el videojuego Super Mario Galaxy y, al mismo tiempo, expandir el universo de la película anterior.

Cuando la princesa Rosalina (voz en inglés de Brie Larson) es secuestrada por Bowser Jr. (voz en inglés de Benny Safdie), nuestros protagonistas —Mario (voz en inglés de Chris Pratt), Luigi (voz en inglés de Charlie Day), Toad (voz en inglés de Keegan-Michael Key) y la princesa Peach (voz en inglés de Anya Taylor-Joy)— se embarcan en una aventura a través de diferentes galaxias para encontrarla y rescatarla.

Aunque la película de Mario Bros de 2023 carecía de una trama sólida —ya que era, en esencia, un rejunte de elementos combinados con un fanservice extremo—, resultaba una propuesta agradable y divertida que presentaba a los personajes de Nintendo a nuevas generaciones de una manera inofensiva. Con esta secuela, los realizadores Michael Jelenic y Aaron Horvath decidieron redoblar la apuesta, dando lugar a una segunda parte que continúa las aventuras de Mario y compañía.

En esta ocasión se toma como referencia Mario Galaxy (2007), aunque de una manera muy libre, destacando principalmente la presencia de Rosalina como eje del relato y manteniendo la idea de que los personajes deben viajar a través de diferentes galaxias. A diferencia de su predecesora, aquí se intenta construir una estructura narrativa con la intención de demostrar que la película sí tiene una historia fuerte para contar. Da la impresión de que los realizadores quisieron responder a las críticas que recibió el guion de la primera entrega, tratando de evitar cometer los mismos errores.

El problema es que esa estructura resulta demasiado rígida y termina dejando en evidencia sus propios mecanismos, exponiendo que en realidad no hay una historia sólida que logre sostener el metraje. Al comienzo se plantea el secuestro de Rosalina junto con otros conflictos secundarios, pero la película tarda demasiado tiempo en hacerse cargo de ellos. En cambio, dedica gran parte de su duración a una introducción excesivamente larga que explica el contexto de Mario y compañía después de los hechos de la película anterior.

La aventura en la que se embarcan también se vuelve confusa. En el camino, el objetivo principal se diluye y los personajes pierden peso dentro del relato, sin llegar a ocupar un rol claro. Algo similar ocurre con Bowser, quien al principio parece iniciar un proceso de redención, pero luego vuelve a convertirse en villano sin recuperar el peso que tenía en la primera entrega.

El film tarda en presentar el conflicto central y, cuando lo hace, lo rodea de secuencias de acción irrelevantes que se extienden más de lo necesario. Paradójicamente, la película está tan preocupada por no caer en los lugares comunes de su predecesora y por demostrar que puede sostenerse sin depender únicamente de las referencias al videojuego, que en varios momentos se vuelve pretenciosa y termina cayendo justamente en los clichés que intenta evitar.

Super Mario Galaxy: La película muestra que, tal vez, estos personajes no tienen suficiente peso narrativo como para sostener una saga cinematográfica de largo recorrido. Sus personalidades siguen siendo simpáticas y visualmente resultan atractivas, además de mantenerse fieles al material original. Pero, por momentos, nada de eso alcanza: ninguno de ellos logra aportar algo realmente distintivo que los haga destacar frente a los protagonistas de otras películas infantiles con aventuras similares.

 

5.0
Te puede interesar
Últimas noticias
MÁS VISTAS