Director de "Mal vivir" y "Vivir mal"
Murió João Canijo, figura clave del cine portugués, a los 68 años
El cineasta y guionista portugués João Canijo murió este jueves 29 de enero a los 68 años. Director de "Vivir mal" y "Mal vivir", fue hallado sin vida en su domicilio durante la tarde. Según informaron medios locales y confirmó la productora Midas Filmes, la causa habría sido un ataque cardíaco fulminante.
Nacido en Oporto, Joao Canijo inició su trayectoria cinematográfica en la década de 1980 y construyó una filmografía atravesada por la observación de los vínculos familiares, los afectos en tensión y las relaciones de poder. A lo largo de su carrera, sus películas abordaron de manera constante las dinámicas sociales y el lugar que ocupan las mujeres dentro de esas estructuras.
Desde sus primeros trabajos, Canijo desarrolló una puesta en escena apoyada en el uso del plano secuencia, los movimientos de cámara prolongados y la fragmentación del encuadre. Estos recursos le permitieron narrar acciones simultáneas dentro de un mismo espacio y construir relatos que avanzan por acumulación, sin cierres concluyentes, donde las jerarquías de género y las tensiones familiares se despliegan sin énfasis discursivos.
Entre sus referentes cinematográficos se encuentran Hou Hsiao-Hsien y John Cassavetes, influencias visibles en la atención al tiempo narrativo, el trabajo con los actores y la construcción coral de sus historias. Esa impronta se mantuvo a lo largo de una obra que privilegió la observación de lo cotidiano y la complejidad de los vínculos humanos.
Su filmografía incluye títulos como Tres Menos Eu (1988), Filha da Mae (1989), Alentejo Sem Lei (1990), Sapatos Pretos (1998), Ganhar a Vida (2000), Noite Escura (2004), Mal Nascida (2007), Fantasia lusitana (2010), Trabalho de actriz, trabalho de actor (2011), Sangre de mi sangre (2011), Obrigacao (2012), É o Amor (2013), Um Dia de Cada Vez (2015), Fátima (2017), Diário das Beiras (2017), Fojos (2020) y el díptico compuesto por Mal vivir y Vivir mal (2023).
Al momento de su fallecimiento, el cineasta dejaba dos largometrajes finalizados y en etapa de posproducción, Encenacao y Las ucranianas, ambos realizados con intérpretes con los que mantuvo colaboraciones a lo largo de su trayectoria. Su muerte marca el cierre de un recorrido sostenido dentro del cine portugués contemporáneo.