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Rodrigo H. Vila detrás de “The Letter”, una historia de vínculos protagonizada por Harvey Keitel
“Esta historia trata sobre cómo se pueden vincular dos generaciones muy distintas, cómo pueden ayudarse y transformarse mutuamente”, expresó el director en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.
Finn, un veterano de guerra marcado por la soledad, decide escribirle una última carta a su hija, con quien ha perdido contacto. Para llevarlo a cabo, contrata a Julia, una escritora en plena crisis creativa, que acepta el encargo, movida únicamente por la necesidad económica, sin advertir la experiencia emocional que le espera. Esta es la premisa de The Letter (2025), la película dirigida por Rodrigo H. Vila. En el marco del debut del film en la 40° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el cineasta dialogó con EscribiendoCine.
Se trata de una película vincular, ¿cuáles fueron los principales ejes que consideraste para trabajar justamente en la construcción de los lazos entre los personajes?
Sí, la película se basa en las relaciones personales y, sobre todo, en la relación que vincula a un hombre muy mayor, en el en el cenit de su vida, con el personaje de una treintañera que está empezando la suya, pero ambos con conflictos muy complicados de atravesar. Dos generaciones muy distintas, que parecerían opuestas en el mundo que tenemos, con una brecha muy grande entre lo que maneja un joven con la tecnología y un octogenario que está totalmente afuera. Pero, más allá de lo superficial, los conflictos que atañen a las personas siempre son los mismos. Esta historia trata sobre cómo se pueden vincular dos generaciones muy distintas, cómo pueden ayudarse y transformarse mutuamente.
El rodaje se llevó a cabo entre Buenos Aires y New York, ¿cuál fue el principal desafío en cada ciudad?
La película la filmamos un 90% en Buenos Aires y un 10% en Nueva York (donde hicimos básicamente los exteriores). Filmar en Buenos Aires, y en Argentina, para nosotros es un placer, es estar en nuestra casa, y más allá de las complejidades que siempre son inherentes a esa producción, el resultado final fue bárbaro. Y filmar en otro país, obviamente tiene sus bemoles por idiosincrasia, por idioma, y demás, pero Nueva York es una ciudad muy linda para filmar, si uno más o menos respeta las reglas se puede trabajar muy bien. ¡La experiencia fue muy positiva!
Ya habías trabajado con Harvey Keitel antes de “The letter”, ¿qué retomaron y qué redescubrieron en este vínculo actor-director?
Sí, con Harvey trabajamos juntos hace varios años en una película de género, que se llama El último hombre (2019), y nos había quedado pendiente la posibilidad de volver a colaborar. Al principio pensé que era algo que me decía de cortesía, me escribía por mail y demás, pero, después, me di cuenta de que lo que decía en serio. Así que tomé un poco de las riendas del asunto e hicimos un guion con Sebastián Meschengieser, pensando en Harvey como protagonista, ya que él venía haciendo muchos roles de reparto. Lo aceptó y trabajamos de una forma mucho más profunda que la otra vez, ¡fue increíble! Lo que te aporta un actor como Harvey es único, es un animal de cine, tiene una centena de películas, y una visión detallada, no solo de su personaje, sino de todo el conjunto de lo que representa hacer una película. ¡El lazo se estrechó aún más!
¿Qué te significa estrenar el film en el marco de la competencia “Mejor largometraje argentino” dentro del Festival de cine de Mar del Plata?
El estreno en el Festival de Mar de Plata es algo muy importante. Si bien la película es en inglés, y quizás más internacional que con una temática local, creo que el cine es universal. Y hoy el cine se filma en cualquier lugar del mundo, por ejemplo, vemos películas que transcurren en París, pero fueron hechas en Praga. Siguiendo ese camino, nosotros tomamos la decisión de hacerla en Argentina, teníamos la propuesta de hacerlo afuera, pero quisimos hacerla acá, el año pasado, un año de no mucha producción en el país. Por esto, estrenarla en Mar del Plata tiene un significado muy fuerte. Por otro lado, es diferente que haya una película en inglés en la Competencia Nacional, pero esas son decisiones más del festival, que las respeto. Lo abrazamos, agradecemos y disfrutamos mucho. El público la recibió muy bien, todas las funciones casi a sala llena, con aplausos y emoción. ¡Estamos muy felices!
A modo de juego de palabras con el título del film. Si hoy le tendrías que escribir una carta a aquel Rodrigo que daba sus primeros pasos en el mundo cinematográfico, ¿qué le dirías?
Si le tuviera que escribir al Rodrigo que recién empieza, le haría una guía de todos los errores que uno comete cuando es más joven, ¡sería una carta muy larga! Pero, básicamente, le diría que se tire de cabeza a trabajar en el cine de vuelta, con sus pros y sus contras. Soy un agradecido de la profesión, le diría que vaya todavía más a fondo.