Protagonizan la ópera prima de Martin Murphy

Damián De Santo y Fredy Villarreal descubren “El beso de Judas” en la pantalla grande

“La historia de la película se acerca mucho a la realidad, lamentablemente”, reflexionaron los actores en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.

Damián De Santo y Fredy Villarreal descubren “El beso de Judas” en la pantalla grande
martes 25 de marzo de 2025

Una historia atravesada por el amor, la traición y la venganza. Se trata de El beso de Judas (2025), la ópera prima de Martin Murphy, que llega este jueves a las salas de cine. El relato sigue a una persona que pierde todo después de un secuestro en el que paga rescate, pero no recupera a quien más ama. A partir de allí, quiere saber quién es el culpable por sus propios medios, ya que la investigación policial va demasiado lenta, así remueve secretos y traiciones sorprendentes. En la previa del debut en la pantalla grande, Damián De Santo y Fredy Villarreal, protagonistas del film, dialogaron con EscribiendoCine sobre la experiencia cinematográfica.

Hay veces que les tocan papeles que quizás están distantes de sus realidades o cotidianidades, mientras que otras tal vez son roles que están un poco más cercanos. En este caso, en “El beso de Judas”, ¿cuál era la cercanía con los personajes que les toca interpretar? ¿qué referencias tomaron para darles vida?

Fredy Villarreal: En lo personal, lo vinculé mucho con lo que le puede pasar a un amigo mío, a un vecino, a alguien que vive en esta sociedad. La película trata de un secuestro muy extorsivo y nadie está ajeno a pasar eso, o a vivirlo de cerca, porque a algún conocido le pasó, o a través de las noticias pudimos haberlo visto. Entonces, no me noté tan distante de lo que pudo haber sucedido… me pudo haber sucedido.

Damián De Santo: El guion me llega, empiezo a leerlo y, como dice Fredy, se acerca mucho a la realidad, lamentablemente. Los personajes que cuentan esta historia son muy comunes, de verdad podés tratarlos en cualquier lugar, y si tienen otra profesión además de esta no te vas a dar cuenta nunca hasta que los tengas frente a frente. Lo tremendo de esta historia, un poco, es el giro que se da después del secuestro y la extorsión, que es haber pagado y que maten a la familia. Ahí aparece una venganza que estos personajes jamás se hubiesen imaginado. Se generan momentos de mucha tensión y de mucho compromiso con los sujetos que están en la pantalla, donde uno se siente totalmente identificado.

La película tiene cierta estructura de rompecabezas, donde es muy importante que el espectador vaya acumulando todas las piezas, y encastrándolas, hasta llegar al final. Ustedes, cuando filman una película, que no es en orden cronológico, ¿cómo viven esa dinámica de ir y venir en el tiempo?

F.V: Hay un gran trabajo de muchas áreas, por ejemplo, del continuista, que es aquella persona que dice "venís de tal lado, tenías puesto esto, pensabas y actuaste de esta manera". Además del director y de la propia concentración y memoria del actor. Donde hay duda, hay que preguntar “¿de dónde vengo, hacia dónde voy?”. Antes, era tratar de no volver a filmar algo porque el metro de cine era muy caro, ahora uno especula un poco más con eso, y cuando vemos que no coincide con lo que se venía haciendo, tenemos que agradecerle al editor, una persona que nos hace ver fantásticos y sin errores ante el público.

D.D.S: Martín es el director, autor, productor, actor, de la película. Él tenía muy clara la película en todo el rodaje, no nos dejó irnos por la tangente en ningún momento. Nos generaba mucha seguridad como actores, porque, al principio, en el rodaje, uno está boyando, el personaje está, pero no está, sobre todo en estas historias que hay una vuelta de rosca extra, que no podés dejar que se vislumbre, y a la vez tenés que dar algunas señales. Es un laburo muy difícil, sutil. Cuando empezás a filmar te perdés, porque hay tantas cosas a las que tenés que estar atento, incluso a pasar la letra, que a veces traba y hay que aflojarla, se agregan cosas, se omiten otras, sin sacar algún dato que sea importante. Esta historia no solo la tenés que ver, la tenés que escuchar. Después, cuando uno ya tiene esas herramientas, filma más relajado.

Por último, si pensamos en el título de la película, “El beso de Judas”, ¿de qué manera consideran que puede aplicarse o verse reflejado en su profesión?

F.V: El beso de Judas remite a una traición muy fea. Y alcanza con mirar alrededor: hay gente muy buena, hay gente muy mala. Y hay gente muy mala que parece buena. De eso se trata la película. Hay una ambigüedad en muchos personajes.

D.D.S: Hay muchos productores que me dijeron: “¡Quedáte tranquilo que con esto hacemos teatro, cine, televisión!”. Y se terminó al otro día, sabiéndolo de antemano. Más allá de eso, lo “lindo” es el justificativo de aquel que da el beso de Judas. O sea, no tiene justificaciones negativas, al contrario, justifica que eso que está haciendo está bien, que vale la pena, o que es en el momento y en el lugar justo. Entonces, no es un cinismo, sino que, de alguna manera, es entenderse que no está haciendo el mal, que así es la vida un poco.

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