Drama romántico con Benjamín Vicuña y Adriana Ugarte

Miguel García de la Calera retrata “El silencio de Marcos Tremmer” en la pantalla grande

“Los seres humanos, en general, por naturaleza, somos contradictorios”, reflexionó el director en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine. El film estrena en salas argentinas el jueves 2 de enero.

Miguel García de la Calera retrata “El silencio de Marcos Tremmer” en la pantalla grande
martes 31 de diciembre de 2024

“¿Estoy haciendo lo correcto?”. Una pregunta que seguramente muchos nos hemos hecho en algún momento de nuestras vidas pero que en la película El silencio de Marcos Tremmer (2024) se la hace el personaje protagónico y es el director Miguel García de la Calera el encargado de abordarla y de presentar posibles respuestas. 

El largometraje protagonizado por Benjamín Vicuña y Adriana Ugarte, con participaciones de Félix Gómez, Daniel Hendler, Hony Estrella, Irene Ferreiro y Mirta Busnelli, sigue a Marcos Tremmer. Se trata de un exitoso publicista uruguayo que vive en Madrid, locamente enamorado de su pareja, Lucía. Un día, Marcos descubre que una enfermedad letal acabará con su vida en pocos meses. Para proteger a Lucía del que, por seguro, será un inmenso sufrimiento, toma una decisión arriesgada: ocultar la situación y alejarla. Esto lo enfrenta a una contradicción dolorosa, solo asumible con la certeza absoluta de que está haciendo lo correcto.

Estamos ante tu segundo largometraje, después de tu opera prima “Caribe, todo incluido”, y varios cortos, ¿qué te motivó a llevar a la pantalla grande esta historia?
Es una película necesaria que aborda una enfermedad desde la perspectiva del silencio y de las decisiones de una persona respecto a cómo llevar esa enfermedad, que puede afectar a otras personas. El filme es un drama romántico, con el cáncer como telón de fondo. Además, tiene varias capas de lectura: primero, es una película muy bonita y atrapante, para disfrutar; segundo, es una narración súper intensa, y tercero, invita a la reflexión y al debate, sobre qué haría uno en el lugar de Marcos, de decidir por los demás y cómo llevar una enfermedad desde el silencio.

A modo de balance, ¿qué aprendizajes te brindó "El silencio de Marcos Tremmer"?
F
ue una película complicada de rodar, la hicimos durante todo el 2023, entre distintos países, en España, República Dominicana y Uruguay, con muchos parones de tiempo en el medio porque conseguíamos el dinero sobre la marcha. Por lo tanto, los actores volvían a otros trabajos y, luego, se reencontraban con la historia. Creo que el aprendizaje fue muchísimo al final. Fuimos como un circo, moviéndonos con el equipo técnico y artístico por diferentes países, con una serie de experiencias, tanto a nivel cine como fuera del cine, con muchas vicisitudes que iban surgiendo. Después, estuvimos el 2024 en postproducción, trabajando mucho y palpando las reacciones del público según distintos aspectos que le íbamos dando a la edición y la música.

Se trata de una coproducción entre varios países, lo que se refleja tanto en las locaciones como en su equipo artístico y técnico, ¿qué oportunidades y desafíos te presentó esta modalidad?
El tema de la coproducción no es algo nuevo para mí, ya que previamente hice otra película y un cortometraje en coproducción con República Dominicana y España. Hoy, una de las mejores, o más fáciles y factibles, formas de llegar a hacer películas, con lo complicado que es, es ir armando las diferentes piezas de un puzzle con distintas financiaciones de diferentes países. También es verdad que ahora las coproducciones son más orgánicas. Antes era un poco más forzoso llegar a una conclusión creíble a nivel historia. Ahora, realmente estamos en un mundo de inmigrantes, digo, yo soy español, vivo en Uruguay, y antes viví en República Dominicana, me encanta viajar y conocer culturas distintas. El silencio de Marcos Tremmer trata de un uruguayo que vive en Madrid, cuyo hermano también es uruguayo y vive ahí, y está casado con una dominicana que reside en España. Eso en Madrid pasa constantemente, es súper bonito e interesante, la vida misma. Además, al final, uno trabaja con técnicos y actores de diferentes países, que te enriquecen a vos y a la historia, cada uno con sus visiones creativas.

A partir de la difícil noticia de su enfermedad, el personaje de Marcos se enfrenta a varias contradicciones. Tomando este concepto, pero fuera de la ficción, en el ámbito profesional de Miguel, ¿a qué contradicciones considerás que te has enfrentado/te estás enfrentando?
Los seres humanos, en general, por naturaleza, somos contradictorios. No sé decir ahora mismo qué contradicción estoy sufriendo, pero seguro que estoy metido en muchas de ellas y que la gente que está a mi alrededor te lo dirían, la pregunta es a ellos. También la contradicción es lo que nos hace humanos, creo que las máquinas nunca se han encontrado contradictorias. Esta película es muy interesante porque Marcos es un ser súper contradictorio, lo que lo hace un poco el antihéroe, de alguna forma nos hace identificarnos con él, y nos hace generar debate. Hay momentos en los que estás de acuerdo con él, otros en los que no, y otros que te hacen replantearte qué harías en su lugar.

En cuanto a tu presente y futuro en la industria audiovisual, ¿estás desarrollando algún otro proyecto actualmente?
Sí, estoy con varios proyectos. Todavía no puedo comentar mucho, pero sí, en una fase muy inicial, en desarrollo. ¡Espero que se puedan anunciar próximamente!

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