Protagonista de "Merlí-Sapere Aude" en Netflix desde el 1 de sptiembre
Carlos Cuevas y “Merlí: La filosofía que transformó a una generación
Algunas series no solo cruzan fronteras, sino que también dejan una huella imborrable en los espectadores. Este es el caso de la serie catalana "Merlí" y su protagonista Pol Rubio, interpretado por Carlos Cuevas. Durante su paso por Buenos Aires, Cuevas conversó con EscribiendoCine sobre su experiencia en "Merlí", el spin-off "Merlí-Sapere Aude", y su enfoque artesanal hacia la actuación.
UNA SERIE REVOLUCIONARIA
La serie, creada por Héctor Lozano, sigue a Merlí Bergeron (Francesc Orella), un profesor de filosofía en el Instituto público Ángel Guimerá. Bergeron imparte clases cautivadoras a sus alumnos, a quienes llama “los peripatéticos”, en referencia a los filósofos de la antigüedad que reflexionaban mientras caminaban. A lo largo de tres ciclos lectivos, uno por cada temporada, Bergeron desafía a sus estudiantes a cuestionar el mundo que los rodea, provocando tanto amores como odios entre los jóvenes, sus familias y las autoridades del instituto.
Carlos Cuevas, quien interpreta a Pol Rubio en la serie, recuerda cómo llegó a la producción de TV3. Fue convocado para un casting y, tras superar varias pruebas, fue seleccionado para darle vida al personaje. Para construir a Pol, Cuevas se apoyó en el guion, en un coach y en sus propias referencias. “Uno de mis mayores referentes fue Will Hunting, interpretado por Matt Damon en En busca del destino (1997). También me inspiré en varias películas y personajes que tenía en mente. De hecho, Pol se parece mucho a un compañero que tuve en el colegio. Cuando leí el guion, pensé: ‘Se parece a un tío que conozco’. Muchas de las características de Pol, que propuse yo, están en la serie”, comentó el actor. Pol es el alumno popular de su clase, que aunque muestra una fachada fuerte y confiada, es en realidad un joven frágil enfrentado a varios conflictos. Cuevas identificó algunas similitudes entre él y su personaje: “Pol tiene de Carlos la parte más irascible, con carácter, la más festiva y la más oscura, pero es un personaje muy diferente a mí”.
Cada escena en la serie requiere una preparación minuciosa y una inmersión total en el relato, lo que moviliza diversas emociones. Al elegir una secuencia representativa, Cuevas destacó: “Una de mis escenas favoritas es cuando Pol y Merlí trabajan juntos en el proyecto final de bachillerato. Creo que resume muy bien la relación entre los personajes y su compromiso con lo que creen”. Además, cada personaje deja una huella en quien lo interpreta. “Pol me enseñó a no etiquetar, a aprender de la duda, y a entender que las cosas no son siempre como uno cree; pueden abrirse a otros territorios. Pol está en constante cambio y aprende a verlo como una virtud. Eso es lo que más me llevo de él”, valoró.
RETRATO ADOLESCENTE
La serie aborda temas como el amor y el desamor, la aceptación y el rechazo, la discriminación y los problemas familiares, reflejando diversas situaciones que muchas personas enfrentan durante la adolescencia. “Es una etapa fundamental para el ser humano, y no se debe silenciar, sino apoyar, entender y dar herramientas a los adolescentes para que puedan formarse libremente”, explicó el actor. Aunque Merlí es vista por espectadores de todas las edades, su principal audiencia está conformada por adolescentes, quienes se identifican con varios aspectos tratados en la serie. La producción renueva la esperanza en las motivaciones y principios de las nuevas generaciones. En cuanto al compromiso de los jóvenes, Carlos opinó: “Estoy muy orgulloso de mi generación y de las generaciones posteriores. No estoy de acuerdo con quienes dicen que los jóvenes de hoy no sirven para nada. Estoy rodeado de mucha gente que se forma, que lee, que estudia, que va al cine, al teatro, a museos, que es curiosa y tiene ganas de aprender. Creo que está por venir una generación maravillosa”.
EL PERIPATÉTICO
No hace tanto tiempo que Carlos Cuevas terminó la escuela secundaria, por lo que recuerda con claridad su paso por el colegio. “Yo era el anti-Pol. Era muy responsable, sacaba buenas notas y era aplicado. Siempre combiné los estudios con el trabajo, porque soy actor desde pequeño. Me identifico más con Joan (interpretado por Albert Baró)”, relató, y entre risas aclaró: “Joan del principio”. Merlí es uno de los profesores más queridos del Instituto Ángel Guimerá, tanto por sus técnicas de enseñanza como por su atención hacia los estudiantes. Cuevas recordó con cariño a un profesor de historia y otro de filosofía que se asemejan a Bergeron. Sobre su relación con la filosofía antes de la serie, el actor expresó: “Tuve un gran profesor en el instituto que me hizo descubrir lo preciosa que es la filosofía, una asignatura de las humanidades que no conocía y que me interesó mucho. Me planteé estudiar la carrera, pero hoy estudio literatura, que tiene mucho que ver, porque abordamos mucha filosofía. Cuando llegó la serie, fue un placer porque seguí descubriendo autores y releyendo a aquellos que ya conocía”. La filosofía invita a cuestionarse y reflexionar sobre diversos temas. Cuando se le preguntó por sus interrogantes actuales, Carlos respondió: “Como ser social, me planteo muchas cosas sobre el mundo que nos rodea. Estoy en constante duda y formación”.
EL LEGADO
Tras el éxito de Merlí, surgió el spin-off Merlí: Sapere Aude. La serie se centra en el “heredero” de Bergeron, Pol Rubio, y cuenta con dos temporadas que se verán en Netflix. “Un día, Héctor me invitó a comer, lo cual no me extrañó porque somos amigos y nos vemos de vez en cuando. Ahí me dijo: ‘Me han propuesto escribir más Merlí, quiero hacer un spin-off, pero necesito saber si estarías en el proyecto, porque si no, no puedo hacerlo’. Le respondí: ‘Por supuesto, claro que sí’. De hecho, era algo que se rumoreaba. Al final de la tercera temporada, algunos miembros del equipo me preguntaban: ‘¿No crees que habrá un spin-off con Pol?’. Les respondía: ‘No lo sé, pero ojalá. Héctor no me ha dicho nada’. Creo que es el camino natural; si Merlí continuaba, tenía que ser con Pol, porque es el único que llevó la filosofía a su vida”, explicó Cuevas. Como adelanto, Carlos contó: “La serie arranca cuando Pol comienza sus estudios de filosofía y se enfrenta a un nuevo universo, con nuevos compañeros y profesores, donde ya no tiene el rol que ocupaba en el instituto. Afronta un nuevo mundo, desconocido, que lo pone en duda y le da miedo. Veremos cómo enfrenta este cambio tan grande”.
VOCACIÓN ARTÍSTICA
A sus 23 años, Carlos Cuevas ya cuenta con un extenso recorrido en el ámbito artístico. En teatro, ha participado en obras como Romeo y Julieta, Galileu y Calígula; en televisión, en ficciones como Ventdelplà, Cuéntame cómo pasó y 45 revoluciones; y en cine, ha formado parte de películas como Ahora o nunca (2014) y Gente que viene y bah (2017), y El verano que vivimos (2019). “Siempre intento trabajar en proyectos en los que creo y que me interesan, sobre todo que mantengan ese toque artesanal. Entiendo mi trabajo como algo manufacturado por mí, no como una fábrica industrial que reproduce copias. Me gusta que los proyectos en los que participo estén cuidados, que busquen contar algo al espectador y no se frivolicen”, reflexionó. El actor, que comenzó su carrera desde niño, pensó en lo que ha mantenido desde su niñez y en los aspectos en los que ha crecido. “No he perdido para nada la ilusión; soy muy entusiasta con mi profesión. He aprendido a seleccionar proyectos que me interesan. Soy muy reflexivo, por lo que me gusta trabajar los personajes a través de la lectura en la mesa y con referentes”. Cada ámbito artístico tiene sus peculiaridades, y sobre esto, destacó: “Todo es caminar, pero con diferente calzado. No es lo mismo andar con zapatillas que con tacón o zapatos de playa; cada uno tiene sus particularidades. Pero al final, lo que prima en la interpretación es el compromiso con el personaje y apostar por una verdad interpretativa. Por eso, cada ámbito tiene sus particularidades, pero no difieren tanto, sobre todo si el actor está comprometido”.
INFLUENCIAS ARGENTINAS
Carlos Cuevas ha nutrido su vida con influencias de la cultura argentina, desde la literatura hasta el cine y la música. “Decidí estudiar literatura en parte gracias a la tradición del cuento argentino, con autores como Borges, Cortázar y Sabato, que me fascinaron durante mi adolescencia. El cine de Campanella me gusta muchísimo, al igual que actores como Sbaraglia, Grandinetti, Darín y Juan Diego Botto. A nivel musical, me encanta el tango. Creo que hay una gran hermandad entre los dos países”, señaló. Sobre la posibilidad de trabajar en Argentina, Cuevas expresó: “Me encantaría trabajar aquí. Todavía no se ha dado la oportunidad, pero espero que se dé pronto”.