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Crítica de "Perdida": Un triángulo de misterio y pasión en el cine mexicano de Jorge Michel Grau
En "Perdida" (2019), Jorge Michel Grau sumerge a los espectadores en un thriller lleno de suspenso, pasiones ocultas y secretos que se desarrollan en el imponente Desierto de los Leones. Con un elenco destacado y una narrativa envolvente, el film promete ser una reflexión intensa sobre las complejidades del amor.
En Perdida, una adaptación del film colombiano de 2011 dirigido por Andrés Baiz, La cara oculta, el cineasta mexicano Jorge Michel Grau regresa con un thriller que explora las profundidades de las pasiones humanas. La historia, sigue a tres personajes atrapados en un triángulo amoroso lleno de secretos y tensiones.
Eric, un talentoso director de orquesta, es contratado para liderar la Filarmónica de la Ciudad de México. Entusiasmado por esta nueva etapa en su carrera, se muda a la ciudad junto a su esposa, Carolina. La vida parece transcurrir de manera ideal hasta que, de manera inexplicable, Carolina desaparece sin dejar rastro.
Con el tiempo, Eric, devastado por la ausencia de su esposa y sin respuestas claras sobre su paradero, intenta seguir adelante. En medio de su dolor, conoce a Fabiana, una camarera en el bar que visita con frecuencia. Lo que comienza como un consuelo emocional entre ellos, pronto se transforma en una relación intensa, marcada por la pasión y el misterio.
Sin embargo, a medida que su vínculo con Fabiana se profundiza, ella no puede evitar preguntarse sobre las circunstancias que rodean la desaparición de Carolina, lo que añade una capa de tensión y desconfianza a su relación con Eric. Las preguntas sin respuestas y el constante recuerdo de Carolina ponen en jaque la relación entre Eric y Fabiana, mientras el misterio sigue creciendo.
La narración alterna entre el pasado y el presente, profundizando en la relación de Eric con Carolina antes de su desaparición y en su creciente vínculo con Fabiana. Esta estructura en dos tiempos añade una capa de complejidad a la trama, permitiendo al espectador ver cómo los amores de Eric con ambas mujeres se desarrollan y se entrelazan, generando un contraste entre el amor idealizado y la cruda realidad.
José María de Tavira, Paulina Dávila y Cristina Rodlo protagonizan esta obra que no solo destaca por sus interpretaciones, sino también por la manera en que el director captura la esencia de un amor que, lejos de ser idílico, está plagado de sombras y enigmas. Desde el inicio, el film crea una tensión palpable, llevando al espectador a cuestionarse sobre las verdaderas intenciones de cada personaje.
El triángulo amoroso entre los protagonistas es el motor de la trama. Cada personaje esconde sus propios secretos, y es precisamente en estas ocultaciones donde radica el suspenso del film. Grau logra mantener al espectador al borde de su asiento, jugando con las expectativas y revelando las verdades más crudas en los momentos más inesperados.
El guion, que combina elementos de drama erótico y suspenso, permite a los actores explorar una amplia gama de emociones, desde la pasión hasta el terror. Perdida no es solo un thriller, sino también una exploración de cómo las pasiones desbordadas pueden llevar a la autodestrucción y arrastrar a quienes rodean a los personajes hacia un abismo de incertidumbre y dolor.
Perdida se presenta como una propuesta relevante y discutida dentro del cine mexicano contemporáneo. La película combina un guion estructurado, interpretaciones efectivas y una dirección clara, lo que la convierte en un punto de referencia para los seguidores del género. Además de ofrecer entretenimiento, propone una reflexión sobre las complejidades del amor y sus diversas manifestaciones.