Espacios INCAA
Gastón Revol Molina retrata un matrimonio misterioso a través de “El club de pesca”
“La historia surgió de la necesidad de incluir lo doméstico del día a día de una pareja”, señaló el director en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.
El arte como excusa, la codicia como plan. Esta es la premisa de la película El club de pesca (2026), que se proyecta en distintos espacios INCAA del país. Se trata de la ópera prima escrita y dirigida por Gastón Revol Molina, y con las actuaciones protagónicas de Paula Brasca, Iván Espeche y Adrián Azaceta. La historia sigue a Rodrigo y Valentina, quienes sufren una crisis matrimonial y se ven envueltos en una odisea de decepción y engaño mientras intentan conseguir una importante pintura.
Se trata de tu ópera prima, ¿con qué certidumbres e incertidumbres llegaste a la dirección de este largometraje?
Si bien es mi ópera prima, ya había producido tres largometrajes y cortometrajes. No tenía mucha incertidumbre en relación a lo técnico y a lo que quería lograr, pero sí puse mucho énfasis en la comunicación y el armado del equipo, para que quienes estaban más preparados me acompañaran y asesoraran de la mejor manera.
La historia plantea un retrato ácido y disfrutable del matrimonio como sociedad delictiva, ¿en qué circunstancias surgió la idea del relato?
En realidad, en matrimonio como sociedad delictiva quizás es mucho, es más de oportunidad y escasa moralidad. Surge de la necesidad de incluir lo doméstico del día a día de una pareja y traccionar la historia en función a esto, y lo que sus personajes viven alrededor mundanamente.
A modo balance, ¿cuáles fueron los principales aprendizajes que te llevás de la dirección de este film?
Creo que lo más importante ha sido poder conseguir plasmar mi visión de manera acorde a lo que quería lograr. Básicamente, la película terminó siendo lo que yo esperaba y, como ópera prima, me parece un logro significativo.