La historia de la One

Javier Van De Couter detrás del fenómeno de Netflix “Moria”

“¡Tengo una totalización casanesca de la que no me quiero alejar!”, señaló el director en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.

Javier Van De Couter detrás del fenómeno de Netflix “Moria”
lunes 31 de agosto de 2026

A pocos días de su estreno, la serie Moria (2026) alcanzó el primer puesto en lo más visto de Argentina e ingresó al Top 10 global semanal de series de habla no inglesa de Netflix. En el marco del fenómeno audiovisual en la plataforma de streaming, el director de la ficción, Javier Van De Couter, dialogó con EscribiendoCine.

¿Cómo fue tu acercamiento al proyecto?

A mí me lo propone Mercedes Reincke, la productora de About Entertainment, junto con Erika Halvorsen, una gerenta de contenidos de Netflix. Yo había trabajado con las dos. Era un proyecto que Mercedes y Erika tenían en la cabeza hacía un tiempo y me acercaron la propuesta con la intención de que yo construyera un punto de vista de cómo contar la serie. Ahí empieza todo.

En esta biopic participa la protagonista verídica, Moria, y se juega con un híbrido entre ficción y realidad. Que la persona real estuviera presente, ¿resultaba una oportunidad o un desafío?

¡Una oportunidad! Porque es una capa más que tiene la serie, y que tiene que ver con que Moria se interprete a sí misma. Le aporta verdad dentro de un lenguaje que por momentos se escapa del realismo. Por otro lado, es una capa que yo vengo explorando como director, por ejemplo, en mi película Implosión. Allí, dos de los sobrevivientes reales de la masacre escolar de Carmen de Patagones ingresan a interpretar una ficción, es decir, se interpretan a sí mismos en el tiempo presente. Obviamente de otra manera a la serie de Moria, con otra historia, con otro vuelo, con otra producción, pero está el ejercicio de hablar de sí mismo, como poniendo el cuerpo desde la actuación.

En tu caso, como Javier, más allá de tu rol de director, ¿en qué circunstancias recordás hacer conocido por primera vez a Moria?

Yo soy de Carmen de Patagones. En las ciudades chicas, hay mucha cultura televisiva, porque no era que se iba mucho al teatro, o que iban espectáculos de revista, en ese momento en el que yo era más chico. Entonces, mi primer recuerdo es a través de la televisión. Me acuerdo de sus sketches, flashear y quedarme hipnotizado frente a esa mujer, siempre me encantó la voz que tiene Moria. Por eso, para mí fue tan importante que estuviera en el relato.

Después, recuerdo que yo tenía unos parientes en Mar del Plata. Entonces, acompañaba a mis viejos a la salida del teatro. Así que mi primer contacto con ella fue como espectador. Con toda la investigación que se hizo de la serie, y tanto que vi, ya estoy perdido de lo que conocí cuando era chico o ahora. ¡Tengo una totalización casanesca de la que no me quiero alejar!

Respecto al proceso de la serie, en el que se resumen ocho décadas de una vida, ¿qué criterios tuviste en cuenta para la selección de hechos que aparecen a lo largo de los ocho capítulos?

La serie tiene un único punto de vista, que significa que solamente está Moria en escena. Vemos su vida a través de sus ojos. No hay una sola escena en donde no esté el personaje de ella. Porque siempre el viaje es con ella misma. Por lo tanto, eso, inevitablemente, hace que no sea una serie coral, que no se vaya por otros personajes o situaciones. Cuando uno cuenta una vida, también la cuenta puertas adentro. Encones, el peso está puesto más en su vínculo con Sofía, con Galo, con su amiga Zeta, en lo vincular. A medida que Moria fue creciendo, con esta cosa del escenario de la vida y de estar tan expuesta frente a las cámaras, fuimos conociendo muchas facetas y su intimidad. Pero, después, te vas dando cuenta que no conocimos la intimidad suya. Así que es regalarle un poco al espectador de ese puertas adentro.

En cuanto a las actrices que la interpretan en las distintas etapas de su vida, ¿qué rescatás de cada una?

Sofía Gala Castiglione es una artista muy completa, cuando la ves actuar ves un mundo. Además, la humanidad, la fragilidad y cierta audacia que le aportó a la construcción del personaje me parece alucinante. Griselda Siciliani es hipnótica, ella interpreta los móviles más icónicos y se rompe en la construcción, tiene uno de los capítulos más emotivos dentro de ese mundo extraño. Y Cecilia Roth vive el personaje con toda su gestualidad interpretativa, también nos regala uno de los momentos más emotivos y hermosos de la serie, tiene una sabiduría escénica.

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