En el Gaumont desde este jueves
Juan Morgenfeld estrena “Sí, cambio”, una comedia de detectives
La ópera prima de Juan Morgenfeld se estrena este jueves en el Cine Gaumont después de recibir dos menciones en el BAFICI. Tamara Leschner y María Villar son el corazón de una película filmada en seis jornadas, con bajo presupuesto y una fuerte apuesta por la improvisación.
Una mujer que espera dentro de un auto frente al edificio de un sospechoso, esa fue la imagen que se figuró en la mente de Juan Morgenfeld para crear Sí Cambio. Una comedia detectivesca que llegará este jueves 23 de julio al Cine Gaumont y permanecerá en cartel hasta el miércoles 29, con funciones a las 21:30hs.
Tamara Leschner interpreta a Carla, una investigadora que sigue a un hombre que casi nunca se deja ver. María Villar encarna a Alicia, una vecina cuya llegada altera el caso y también la vida de la protagonista. Morgenfeld definió el conflicto como el de una mujer “en una crisis de los 30, deprimida” y aseguró que eligió el humor porque le parecía “el mejor género para contar esas cosas”.
El elenco también reúne a Natasha Zaiat, Inés Urdinez, Fabián Arenillas, Horacio Marassi, Gustavo Sack, Liliana Iglesia, Julián Vila Graca y Franco Campanela. La película dura 87 minutos y participó de la Competencia Oficial Vanguardia y Género del 27° BAFICI. El festival reconoció a Leschner por su actuación y PCI Cine entregó una mención especial a Morgenfeld por la dirección. “Yo solo quería filmar la película y poder filmar en seis días”, sostuvo Morgenfeld y también señaló que la selección en el festival ya significaba “un privilegio” antes de recibir ambos reconocimientos.
Morgenfeld escribió primero un relato de dos páginas y se lo envió a Leschner y Villar porque ya las imaginaba como protagonistas. “Yo sabía que tenían que ser ellas las dos protagonistas”, contó. La confirmación de las actrices lo llevó a desarrollar un guión de 30 carillas, mucho más corto que el formato habitual de un largometraje. El director completó la escritura en cerca de un mes y dejó buena parte de los diálogos en manos del elenco. “El 40 o 50% de los diálogos de la película son improvisados”, calculó. Las escenas tenían una situación, un conflicto y un punto de llegada definidos, pero los intérpretes contaban con libertad para construir todo el trayecto.
María Villar aportó varias de las líneas que más risas generaron entre los espectadores. Morgenfeld sostuvo que muchas de esas intervenciones se le ocurrieron a ella en ese momento.
El rodaje se completó en seis jornadas por una cuestión presupuestaria. El equipo pasó por tres o cuatro locaciones por día y trabajó con una estructura reducida. “Fue todo rápido”, recordó Morgenfeld, quien describió el esquema como una producción “medio de guerrilla”.
La experiencia junto a Matías Szulanski influyó en esa forma de hacer cine. Morgenfeld trabajó como guionista en varios de sus proyectos y aprendió una lógica basada en poco presupuesto, pocas jornadas y equipos pequeños. El director definió su ópera prima como “un paso lógico”.
El director ya tiene otros dos proyectos. No se vende necesita un presupuesto mayor y un rodaje más extenso, mientras que un segundo largometraje sin título apunta a repetir una escala cercana a la de Sí, cambio. La primera prueba frente al público comenzará este jueves en el cine Gaumont con una detective que casi no detecta y una comedia que encuentra humor en una vida frenada.