Entrevista | El director habla del fenómeno nacido en internet

Kane Parsons analiza el éxito de "Backrooms" y explica cómo llevó el fenómeno viral al cine

La versión extendida de "Backrooms" (2026) llegó a los cines con 16 minutos de metraje inédito. En un encuentro con la prensa internacional del que participó EscribiendoCine, Kane Parsons habló sobre el desafío de adaptar el fenómeno nacido en YouTube, las diferencias entre el lenguaje digital y el cinematográfico, y los proyectos que marcarán el futuro de su carrera.

Kane Parsons analiza el éxito de "Backrooms" y explica cómo llevó el fenómeno viral al cine
Kane Parsons
Kane Parsons
lunes 03 de agosto de 2026

El fenómeno de terror analógico que comenzó llamando la atención a grandes audiencias desde internet dio su salto definitivo a la pantalla grande con Backrooms, una cuidada producción de A24 que expande los límites del espacio liminal. Dirigido por Kane Parsons, este largometraje sigue el derrotero de Clark (Chiwetel Ejiofor), el propietario de una tienda de muebles, y Mary (Renate Reinsve), su terapeuta. Juntos descubren un abismo infinito de habitaciones amarillas y pasillos vacíos oculto justo detrás del sótano de su negocio, desatando una claustrofóbica odisea psicológica que cautivó a las audiencias de todo el mundo. Tras convertirse en un rotundo suceso comercial en la taquilla, el filme ahora regresa a las salas de cine en un esperado reestreno especial que incluye la versión extendida del director, sumando 16 minutos inéditos de metraje. Durante el encuentro, el realizador profundizó en los dilemas de adaptar este universo, desvelando su particular instinto creativo y los ambiciosos horizontes que planea explorar dentro de la industria.

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Al abordar la naturaleza del proyecto, el director comenzó aclarando que, ante un concepto de ciencia ficción tan desbordante como el de los Backrooms, resulta reduccionista pensar que se puede obtener una comprensión definitiva que vaya más allá de lo que saben los propios personajes. Por eso, según afirma, lo que realmente busca son hipótesis sólidas y bien fundamentadas, en lugar de respuestas concretas.

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A la hora de estructurar esta narrativa para el formato de un largometraje, el realizador explicó el cambio de paradigma respecto a su material digital previo: "He tenido que ver Backrooms, y todo lo que hago en internet, como un árbol en crecimiento: puedes tener ramas que se adentran en mundos y medios diferentes. También aceptamos que el objetivo aquí no es incluir 25 minutos de un personaje caminando por un pasillo solo porque resulta realista. Eso se puede hacer en YouTube, donde la gente puede adelantar el vídeo y verlo a su ritmo, pero en la duración concisa y controlada de una proyección cinematográfica, es mejor gestionar la atención del público de forma más deliberada. Y, obviamente, los recursos fueron enormes —pudimos construir el espacio de verdad—, así que, en muchos aspectos, el resultado fue de mayor nivel."

La conversación también tuvo su atención hacia la técnica y las decisiones de puesta en escena en el set. El director recordó que durante años supo que había una película en desarrollo que atravesaba distintas etapas, pero el elemento constante —independientemente de la forma que finalmente adoptara el proyecto— era el lenguaje visual que emplearían para retratar un espacio sobre el cual la gente ya tenía muchas expectativas, él incluido. Respecto al formato técnico de filmación, Parsons expuso los motivos para alejarse del estilo clásico de la webserie: "Casi toda la obra realizada hasta ese momento se basaba en el estilo de metraje encontrado (found footage) y la perspectiva en primera persona; por eso buscábamos una manera de romper con ese formato sin abandonar un lenguaje similar, aquel en el que rara vez nos adelantamos a los personajes o vemos los espacios antes que ellos. Acompañarlos a través de estos lugares aporta un valor real: permite al espectador imaginarse allí de una forma que no resulta totalmente abstracta. Se puede apreciar el recorrido exacto —no saltamos repentinamente de una habitación a otra—, lo que transmite una idea clara de la distribución y del peso propio de cada estancia. Son detalles sutiles, pero tratar cada habitación como un espacio nuevo e importante, en lugar de como una simple sala más, refuerza esa sensación de urgencia orgánica. Eso fue lo que motivó tales decisiones."

Un punto ineludible en el debate del terror contemporáneo fue la constante comparación de su obra con otro hito del terror digital de realizadores surgidos de YouTube. Ante esto, Parsons se mostró tajante: "En cuanto a Obsession (el film de Curry Barker), sinceramente, cualquier cosa que tengan en común probablemente provenga de un contexto ajeno a las películas mismas —la forma en que se hicieron— más que de las películas en sí. No las describiría como obras similares. Ambas son de bajo presupuesto, pero aun así Obsession fue una producción mucho más pequeña que Backrooms: nosotros contábamos con unos diez millones y ellos, creo, que con 750.000 dólares, así que creo que abordaron el proyecto de maneras muy distintas." A pesar de la brecha financiera, el joven realizador no escatimó en reconocimientos hacia la producción de Barker: "Entiendo, hasta cierto punto, por qué existe esa narrativa vinculada entre dos arquetipos de la Generación Z —Youtubers convertidos en cineastas— desarrollando su trabajo, y por qué el momento resultó propicio para que esa historia calara hondo. Me parece que Obsession es una gran película; posee esa ósmosis cultural que mencioné antes y comprende las sutiles microsensibilidades de quienes sienten cierta carencia de material original en las salas de cine. Daba la sensación de estar realmente en sintonía con la gente que creció a principios de los años 2000. Sin embargo, no he logrado identificar el factor determinante único que las conecta."

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Finalmente, al indagar sobre sus planes futuros, Parsons reveló que tiene muchos proyectos hipotéticos planteados en diversos ámbitos. Declaró abiertamente que aún no está decidido qué hará exactamente a continuación, pero en cuanto al formato, le interesa mucho profundizar en el flujo de trabajo de los largometrajes, tal como hizo con Backrooms. Tras manifestar que disfrutó mucho de la experiencia y que hay muchas cosas que quiere mejorar y probar, confirmó que esa opción está ganando peso en su lista de prioridades. No obstante, su visión artística no se limitará a la pantalla grande: "También quiero desarrollar paralelamente uno o dos proyectos televisivos —me encanta la narrativa episódica— y no voy a dejar YouTube; probablemente lo utilice como terreno de pruebas experimental. Incluso me gustaría incursionar en el mundo de los videojuegos en algún momento. No cierro ninguna puerta: quiero experimentar con todos los formatos, ya que creo que cada vez están más interconectados. Sin embargo, ahora mismo lo que más me entusiasma son los largometrajes. Estoy seguro de que pronto habrá anuncios al respecto".

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