Tenía 88 años
Murió Rómulo Berruti, referente del periodismo de espectáculos en Argentina
El periodista y conductor tenía 88 años. Su trayectoria atravesó más de seis décadas entre la prensa gráfica, la televisión y la radio, con un rol central en la difusión cultural.
El periodismo cultural argentino pierde a una de sus figuras más persistentes. Rómulo Berruti murió en Buenos Aires a los 88 años, tras una carrera que se extendió durante más de seis décadas y que dejó huella en distintos formatos: diarios, revistas, televisión y radio.
Nacido el 23 de octubre de 1937, su vínculo con el mundo del espectáculo se consolidó desde temprano. La cercanía con el dramaturgo Alejandro Berruti, quien presidió Argentores en la década del cuarenta, marcó una línea de continuidad entre la escena teatral y la crítica cultural. Desde allí, Berruti desarrolló un recorrido sostenido por el análisis y la difusión de las artes escénicas, el cine y la música popular.
Sus primeros pasos en la prensa gráfica se dieron en 1960, en los diarios El Mundo y Crítica. Sin embargo, fue en Clarín donde construyó su mayor visibilidad: durante 26 años se desempeñó como jefe de la sección Espectáculos y creó el espacio “Telones y Pantallas”, que funcionó como referencia para el seguimiento de la cartelera teatral y cinematográfica. También publicó en La Prensa, Somos y Gente, donde consolidó un estilo basado en la observación del campo cultural.
En televisión, su nombre quedó asociado al ciclo Función privada, que condujo junto a Carlos Morelli. El programa introdujo en la pantalla abierta una programación centrada en cine de autor y producciones nacionales, con una dinámica de presentación que buscó acercar esas obras a un público amplio. El ritual del brindis, repetido en cada emisión, terminó por instalarse como una marca reconocible del ciclo.
La radio fue otro territorio sostenido en el tiempo. Condujo Detrás del espejo durante 15 años y, desde 2008, Plumas, bikinis y tangos, un programa orientado a reconstruir la tradición de la revista porteña y su cruce con la música ciudadana. En ambos casos, el eje estuvo puesto en la memoria cultural y en la circulación de materiales que no siempre encontraban espacio en los medios masivos.
A lo largo de su carrera recibió el Premio Konex en 1987 y participó como jurado en distintas premiaciones, entre ellas los Martín Fierro, los Cóndor de Plata y los María Guerrero. También integró el Gran Jurado de los Premios Konex en varias ediciones, consolidando su rol dentro de las instituciones culturales.
La muerte de Rómulo Berruti cierra una etapa del periodismo de espectáculos ligado a la construcción de audiencias y a la mediación entre obras y público. Su trabajo se sostuvo en la continuidad, en la presencia en distintos medios y en la articulación entre crítica, difusión y archivo. Un recorrido que acompañó, durante más de medio siglo, las transformaciones del campo cultural argentino.