Opinión
Maternidades rebeldes en el cine: cuando el embarazo entra en escena
Tres películas recientes —"Una batalla tras otra", "Marty Supremo" y "Solo Fanático"s— colocan a mujeres embarazadas en el centro de la acción y reescriben el lugar de la maternidad dentro del relato cinematográfico contemporáneo.
Maternidades rebeldes en el cine: cuando el embarazo entra en escena
En los últimos años el cine comenzó a revisar el modo en que representa la maternidad. La figura de la madre asociada únicamente al sacrificio doméstico pierde centralidad frente a personajes que disputan el control sobre su cuerpo, su deseo y su destino. El embarazo deja de funcionar como un destino narrativo y se transforma en un territorio de tensión dramática.
Tres producciones recientes —Una batalla tras otra (2025) de Paul Thomas Anderson, Marty Supremo (2025) de Josh Safdie y Solo Fanáticos (2026) de Leo Damario— inscriben esa transformación. En cada caso, el embarazo se integra a relatos atravesados por la acción, el humor o la venganza, desplazando los lugares tradicionales asignados a la maternidad en la pantalla.
Música, estética y cultura pop
La construcción estética de estas películas dialoga con la cultura pop y con una tradición audiovisual vinculada al videoclip y a la televisión musical.
En Una batalla tras otra, la música de Jonny Greenwood construye un paisaje sonoro atravesado por texturas psicodélicas y experimentales. El recorrido de Perfidia, interpretada por Teyana Taylor, avanza entre secuencias de ritmo acelerado y una paleta cromática que oscila entre tonos sombríos y contrastes intensos. El montaje acompaña esa dinámica y transmite la tensión de un personaje que se mueve dentro de un proceso revolucionario.
Marty Supremo adopta un registro distinto. La banda sonora incorpora canciones de Alphaville y otros referentes del pop de los años ochenta. La puesta en escena combina referencias retro con elementos futuristas mientras el montaje recupera la lógica visual de los videoclips de la era MTV. En ese contexto aparece Rachel, interpretada por Odessa A’zion, una joven embarazada que redefine su lugar dentro del relato.
En Solo Fanáticos, la música también organiza la identidad del personaje central. La historia sigue a Antonella “China” Kruger —interpretada por ella misma—, una creadora de contenido erótico que atraviesa un itinerario marcado por la venganza y la supervivencia. La banda sonora incorpora temas de Carca y Babasónicos, mientras la estética visual recurre a luces de neón, referencias ochenteras y escenarios ligados al lujo hotelero.
El embarazo como motor narrativo
En estas tres producciones la maternidad deja de ser un marco pasivo. Las protagonistas actúan, deciden y conducen el desarrollo de la trama. El embarazo aparece integrado a conflictos que incluyen conspiraciones políticas, trayectorias personales o relatos de venganza.
Aunque cada película trabaja con géneros distintos —thriller político, comedia negra o relato de acción—, comparten una operación similar: desplazar la maternidad del espacio doméstico hacia territorios narrativos asociados históricamente a personajes masculinos.
Actrices y personajes
Tres intérpretes sostienen esa transformación desde registros diferentes:
Teyana Taylor en Una batalla tras otra, donde interpreta a Perfidia dentro de un relato atravesado por tensiones políticas.
Odessa A’zion en Marty Supremo, encarnando a Rachel, un personaje que reorganiza su vida a partir de una decisión personal.
Antonella “China” Kruger en Solo Fanáticos, figura que combina presencia mediática y actuación dentro de una historia de venganza.
Tres películas que revisan la maternidad
Entre los títulos recientes que abordan la maternidad desde perspectivas poco convencionales se destacan:
Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson), un thriller político donde la maternidad se entrelaza con una narrativa revolucionaria.
Marty Supremo (Josh Safdie), comedia negra centrada en una joven que reorganiza su vida durante el embarazo.
Solo Fanáticos (Leo Damario), relato de acción que vincula maternidad, poder y venganza. Su estreno está previsto para el 19 de marzo en salas de todo el país.
Nuevas representaciones en el cine contemporáneo
Estas películas forman parte de una tendencia más amplia dentro del cine reciente. La maternidad ya no aparece únicamente como punto de llegada del relato sino como un elemento que interviene en conflictos políticos, sociales o personales.
Desde esa perspectiva, el embarazo se convierte en un dispositivo narrativo capaz de cuestionar los roles asignados a las mujeres dentro del imaginario cultural. El cine, una vez más, funciona como un espacio donde esas representaciones se discuten y se transforman.