Dirigió "La historia oficial"
Murió Luis Puenzo, el director que llevó al cine argentino a su primer Oscar
El realizador argentino falleció este martes tras permanecer alejado de la vida pública por problemas de salud. Su película "La historia oficial" marcó un punto de inflexión al obtener el primer Oscar para el país y exponer en el mundo los crímenes de la última dictadura.
El cine argentino pierde a una de sus figuras centrales. A la reciente muerte de Luis Brandoni, se suma ahora el fallecimiento de Luis Puenzo, director, guionista y productor cuya obra quedó inscripta en la historia a partir de una película que modificó la relación entre el cine local y el escenario internacional.
Puenzo murió este martes, luego de varios años alejado de la vida pública por problemas de salud. Su nombre permanece asociado de forma directa a La historia oficial, estrenada en 1985, en un momento en que el país comenzaba a procesar las consecuencias de la última dictadura militar.
Con Norma Aleandro y Héctor Alterio en los roles principales, la película introdujo en el circuito internacional temas que hasta entonces no habían tenido esa visibilidad: la desaparición de personas, la apropiación de bebés nacidos en cautiverio y la búsqueda sostenida de las Abuelas de Plaza de Mayo. No se trató solo de un relato ficcional, sino de una intervención en un debate abierto.
El 24 de marzo de 1986, a diez años del golpe de Estado, la película obtuvo el Oscar a Mejor Película Extranjera en los premios de la Academy Awards. Fue la primera vez que una producción argentina alcanzó esa distinción. A ese reconocimiento se sumaron el Globo de Oro, premios en el Festival de Cannes y el Premio Cóndor de Plata, consolidando la proyección internacional del film y de su director.
Luis Puenzo había nacido en Buenos Aires el 19 de febrero de 1946. Su formación profesional comenzó en el ámbito publicitario durante la década de 1960, donde desarrolló una práctica ligada a la síntesis narrativa y la construcción de imágenes.
En 1973 debutó como director con Luces de mis zapatos, una producción orientada al público infantil protagonizada por Norman Briski. Dos años más tarde participó en el film colectivo Las sorpresas, en el segmento “Cinco años de vida”, en un contexto de producción fragmentada que caracterizó a parte del cine argentino de la época.
Tras el reconocimiento internacional, Puenzo continuó su carrera con proyectos que ampliaron su escala de producción. En Gringo viejo (1989), adaptación de la novela de Carlos Fuentes, trabajó con un elenco encabezado por Jane Fonda, Gregory Peck y Jimmy Smits, en una producción ambientada en la Revolución Mexicana.
Luego dirigió La peste (1992), basada en la novela de Albert Camus, con un elenco internacional que incluyó a William Hurt, Robert Duvall y Raúl Juliá. Más tarde, en La puta y la ballena (2004), retomó una producción entre Argentina y España con Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón.
Además de su trabajo como realizador, Puenzo intervino en el diseño de políticas públicas para el sector. En 1994 participó en la redacción de la Ley de Cine (N.º 24.377), que estableció la autarquía del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y definió su sistema de financiamiento.
También formó parte del grupo fundador de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina en 2004. Años más tarde, entre diciembre de 2019 y abril de 2022, presidió el INCAA, en una etapa atravesada por el impacto de la pandemia en la producción y exhibición.
La muerte de Puenzo cierra un recorrido que vinculó cine y contexto histórico. La historia oficial permanece como punto de referencia, no solo por los premios obtenidos, sino por su intervención en un momento en que el país comenzaba a construir un relato sobre su propio pasado reciente.