Salas
Crítica de "Tom y Jerry: La Brújula Mágica": Un falso revival de los clásicos de Hanna-Barbera
En su 85º aniversario, la legendaria dupla del gato y el ratón regresa en una aventura que pretende ser épica y divertida —con una marcada influencia del anime—, pero que termina resultando una ofensa para ambos personajes.
En Tom y Jerry: La brújula mágica (Tom and Jerry: Forbidden Compass, 2025), el curioso Jerry se cuela en el Museo Metropolitano para ver la legendaria Brújula Mágica, mientras Tom, el nuevo guardia del recinto, intenta detenerlo a toda costa. Tras un incidente, ambos son transportados a una imponente metrópolis dorada que evoca una versión fantástica de la antigua China. Allí, Tom es recibido como un mensajero divino, mientras que Jerry se ve envuelto en los planes del villano Rata Fornida. Tras reencontrarse, el dúo enfrenta un desafío final cuando su antagonista se transforma en un Kaiju que amenaza con destruir la ciudad.
A lo largo de sus ocho décadas de existencia, Tom y Jerry han protagonizado múltiples producciones que, si bien exploraban nuevos escenarios, mantenían la esencia del slapstick comedy y conflictos que solo ellos podían resolver. Sin embargo, en esta producción china dirigida por Zhang Gang, esa fórmula desaparece.
La película fracasa al presentar la profundidad de los personajes secundarios y las reglas de su propio universo. Como resultado, la trama se siente frívola, carente de alma y confusa. La historia abusa del recurso del MacGuffin: la brújula es un artilugio sagrado que todos desean para resolver problemas personales explicados mediante flashbacks irrelevantes. Estos intentos de generar empatía fallan debido a la construcción plana de los nuevos personajes.
La producción busca mimetizarse con el cine de acción chino y el anime, alejándose tanto del estilo original que Tom y Jerry quedan obsoletos en su propia película. A partir de la mitad del metraje, sus apariciones se reducen a rellenos esporádicos. Los roles se invierten arbitrariamente —presentando a Jerry como el villano y a Tom como el héroe—, eliminando las persecuciones y el humor característico. Al final, la dupla se separa y toma bandos distintos, perdiendo cualquier rastro de su identidad clásica.
Tom y Jerry: La brújula mágica intenta revitalizar a la franquicia pero su desarrollo ignora a sus protagonistas. Es una película que podría haber prescindido totalmente de Tom y Jerry y el resultado seguiría siendo el mismo.