Prime Video
Crítica de “¡Vaya Navidad!”: Michelle Pfeiffer y el momento de las madres
Con un gran elenco que incluye a Felicity Jones y Chloë Grace Moretz, la película se queda a medio camino entre una idea original y una producción que pasa sin pena ni gloria.
“Es hora de hacer una película navideña sobre las madres”, anuncia el narrador, y con esa premisa comienza ¡Vaya Navidad! (Oh. What. Fun., 2025), el plato fuerte de Prime Video para esta temporada navideña.
La película arranca con una sólida idea: hay una escasez de producciones que destaquen el papel central de las mujeres en la celebración navideña. De hecho, la historia se remonta a los clásicos para señalar la disparidad, destacando que la esposa de Steve Martin en Mejor solo que mal acompañado (Planes, Trains and Automobiles, 1987) "solo tiene 89 segundos en pantalla".
En este contexto, Claire Clauster (Michelle Pfeiffer) es presentada como una madre en crisis que lucha por el reconocimiento de su rol: la mujer que debe planear la comida, unificar a la familia y, en esencia, mantener vivo el espíritu navideño. La trama se desata con una clara referencia a Mi pobre angelito (Home Alone, 1990), cuando la familia se va de excursión y, de manera insólita, “olvida” a la madre en la casa. A partir de la aventura que emprende Claire en solitario, el grupo familiar comienza a reconocer la importancia vital de su presencia para el funcionamiento del conjunto.
Como es habitual en este tipo de cine, la película explora los vínculos familiares. El centro del conflicto se asocia a las tensiones y recelos entre los integrantes del núcleo, vistos desde la óptica materna: desde la llegada de los hijos y sus respectivas parejas, hasta los padres/abuelos y los vecinos.
Para dar vida a este enorme grupo humano, la producción cuenta con un reparto estelar en roles secundarios, con actores de la talla de Felicity Jones, Chloë Grace Moretz, Denis Leary, Dominic Sessa, Danielle Brooks, Devery Jacobs, Havana Rose Liu, Maude Apatow, Jason Schwartzman, Eva Longoria y Joan Chen, entre otros.
Sin embargo, ¡Vaya Navidad! es, como gran parte de las películas sobre la festividad religiosa, una producción pasatista que difícilmente dejará una marca duradera. Si bien es loable la intención de generar más películas protagonizadas por madres para equilibrar la balanza con las que tienen a padres como figuras centrales, el protagonismo femenino no es suficiente. Para realmente hacer la diferencia, estas producciones necesitan ser buenas y ofrecer un diferencial que las haga memorables. Y este no es el caso.