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Crítica de “La evaluación”: Una distopía incómoda sobre la paternidad
La película, disponible en Prime Video, nos sumerge en un universo donde las parejas deben someterse a una exhaustiva y perversa evaluación del Estado para ser autorizadas a tener hijos.
La evaluación (The Assessment, 2025) se inscribe en esa corriente cinematográfica que, con una frialdad calculada, expone situaciones aberrantes al límite de lo moralmente aceptable. Aquí, una pareja de científicos deseosos de formar una familia (Elizabeth Olsen y Himesh Patel) se somete a un régimen de "prueba" que consiste en la intrusión de una evaluadora estatal en su propio hogar (Alicia Vikander). Esta figura se encarga de someterlos a una serie de situaciones estresantes que simulan los desafíos de la crianza, llevando la experiencia a un nivel de perversión y límite psicológico cada vez mayor.
La producción inglesa, dirigida por Fleur Fortune, exhibe claras referencias al cine de Stanley Kubrick y Yorgos Lanthimos, utilizando el contexto futurista como telón de fondo para desarrollar un thriller psicológico. Se siente, de hecho, como un episodio extendido y más oscuro de Black Mirror enfocado en la paternidad. Comparte esa habilidad para generar una profunda extrañeza a partir de una situación cotidiana vista en La Naranja Mecánica (A Clockwork Orange, 1971) o La Langosta (The Lobster, 2015), distorsionando la realidad para revelar sus aspectos más inquietantes. Un estilo consolidado como un subgénero cinematográfico en los últimos tiempos, que explora lo insólito dentro de lo familiar.
Sin embargo, La evaluación tropieza en su intento de emular a sus referentes. Le falta la épica visual y narrativa de un Kubrick y la ironía cómica, a menudo mordaz, de un Lanthimos. La propuesta se siente por momentos demasiado esquemática, enfocada en generar golpes de efecto previsibles. La sorpresa se desvanece a medida que lo extraño se vuelve predeciblemente perverso y lo siniestro deriva en lo morboso, sin la sutileza o el impacto visceral que caracterizan a los maestros del género.
Aun así, aquellos espectadores ávidos de historias que se desprenden del realismo convencional encontrarán en La evaluación una sórdida parábola sobre la paternidad contemporánea.