Salas

Crítica de "Una vida soñada": Un ambicioso pero fallido drama maternal con Valeria Bruni Tedeschi

El segundo largometraje del realizador francés Morgan Simon es un drama centrado en la crisis de una mujer de mediana edad, que hace hincapié en la maternidad, y que resulta fallido por su afán de incorporar problemáticas sociales.

jueves 13 de febrero de 2025

Nicole (Valeria Bruni Tedeschi) tiene 52 años, está muy endeudada y no consigue trabajo. Vive en las afueras de París con su hijo Serge (Félix Lefebvre) de 19 años, su única persona cercana. Una pelea con Serge durante la noche de Navidad marcará un punto de inflexión en su historia, y la obligará a dar un paso hacia afuera de su pequeño mundo.

Una vida soñada (Une vie révée, 2024) es la segunda película del joven realizador francés Morgan Simon, cuya opera prima A taste of ink (2016) fue bien recibida, con varias nominaciones y galardones. Simon dedica su segundo largometraje a su madre, y es inevitable leer este homenaje en un sentido autobiográfico.

En cierto punto esta película es un melodrama de madre que plantea una relación madre-hijo adolescente como las que se encuentran en el cine de Xavier Dolan (Yo maté a mi madre). Paralelamente, el largometraje pone el foco en el personaje femenino de mediana edad que está transitando una crisis por haber llegado a esa etapa de su vida sin alcanzar ciertos objetivos que deseaba para sí misma pero que a la vez están estrechamente vinculados con los estándares sociales: estar acompañada, tener poder adquisitivo, estar cómoda en un hogar que pueda llamar propio, verse bien.

Morgan adopta una mirada social, haciendo referencia a la vorágine del consumo como manera de hallar una efímera alegría con la cual llenar otras carencias y como manera de inscribirse socialmente o pertenecer. También se detiene en otras problemáticas, como son la exclusión que implica vivir en los suburbios, la expulsión que ejerce sistemáticamente el mercado laboral e incluso los tabúes de la diversidad sexual.

Pero la película tiene varios problemas. El personaje encarnado por Bruni Tedeschi es tragicómico, rayano en lo burdo, y así son su aspecto, su casa y también sus decisiones. A pesar de ello, la historia contada pareciera pasarle casi por un costado, ya que Nicole es permanentemente víctima de las circunstancias. No hay una evolución tangible en los personajes; de hecho, la escritura del personaje interpretado por Lefebvre no tiene matices, y su arco narrativo resulta inverosímil. Sin embargo, la más grande dificultad del film se relaciona con la -a todas luces forzada- voluntad de abordar, superficial pero enfáticamente, una gran cantidad de problemáticas sociales en una historia que en primera instancia podría haber sido más íntima y familiar y no por ello menos políticamente comprometida.

4.0
Te puede interesar
Últimas noticias
MÁS VISTAS