Un viaje sinfónico en el tiempo
Crítica de "Back to the Orquesta": Damián Mahler y la magia de las bandas sonoras en vivo
Un espectáculo audiovisual sin igual, donde la música de las películas más icónicas de nuestra infancia se fusiona con una orquesta sinfónica, invitando a los asistentes a revivir su niñez con cada acorde.
Back to the Orquesta, dirigido por Damián Mahler, es mucho más que un simple concierto. Este espectáculo audiovisual fusiona las partituras más emblemáticas del cine y la TV de los años 70, 80 y 90, con una orquesta sinfónica de 70 músicos en vivo. La música de John Williams, Alan Silvestri y otros compositores legendarios se convierte en el hilo conductor de un viaje en el tiempo a través de las películas y series que marcaron generaciones.
Mahler no solo dirige la orquesta, sino que también se convierte en un narrador que conecta profundamente con el público. A través de anécdotas personales y datos curiosos sobre el origen de cada banda sonora, ofrece un aprendizaje ameno y enriquecedor. Las piezas musicales de películas como Star Wars, E.T., Volver al futuro y Superman evocan recuerdos que transportan a los asistentes a su niñez, creando una experiencia inmersiva de 360° gracias a los complementos visuales que acompañan la interpretación.
Este espectáculo es una invitación a experimentar la fuerza emocional de la música sinfónica. Cada acorde resuena con una energía inusitada, y la fusión de sonido e imagen provoca una conexión única con el público. Una reflexión sobre cómo las bandas sonoras de películas nos acompañan a lo largo de nuestra vida, trayendo consigo un torrente de emociones y recuerdos de épocas pasadas.
Con más de 70 músicos en el escenario, la orquesta cobra vida propia en cada interpretación. La música de películas, series y las "intro" de dibujos animados se interpreta con una precisión impecable, en una vivencia multisensorial. "La humanidad tiene 6 mil años de historia y vos tuviste la posibilidad de ver en vivo He-Man, los Thundercats o Los caballeros del Zodíaco... ¡Sentite afortunado!", comenta Mahler, en una frase que sintetiza el show y abraza al mismo tiempo, a toda una generación a través de la música.