Canal Encuentro - 10 Puntos

Crítica de “Archivo de la memoria trans”, un proyecto que visibiliza

La serie documental de Agustina Comedi y Mariana Bomba se verá los días martes a las 22 horas por Canal Encuentro.

viernes 30 de abril de 2021

No es casual que tras esta producción, estén Agustina Comedi y Mariana Bomba, dos mujeres que han recorrido su paso por el cine con sensibilidad e integración. Una logró en El silencio es un cuerpo que cae (2018) y en el corto Playback, ensayó de una despedida (2019), reflejar vidas privadas y universalizarlas, la otra en Román (2018), de Majo Staffolani, le puso su atento lente a una fotografía que se modifica a partir de la elección sexual del protagonista.

Ahora ambas son las responsables de llevar a la televisión una historia necesaria, en donde la omisión, el olvido, el maltrato, la desaparición, la violencia, supieron ser parte de cada uno de los raccontos de las protagonistas de la propuesta, y también de aquellas que ya no están y que nunca pudieron verbalizar su calvario.

Comedi y Bomba dirigieron y guionaron la puesta audiovisual de un trabajo iniciado hace años por María Belén Correa, que tiene su versión gráfica y en donde cuerpos trans plasmados en viejas fotografías, comenzaron a trazar la cartografía de una vida de silencio e invisibilización sobre la cultura trans en nuestro país.

Así, mujeres trans de más de 50 años, Cintia, Edith, María Belén y Trachyn, en esta primera entrega, cuentan cómo ha sido su camino hasta convertirse en las mujeres que hoy son, con penas, sí, pero con la alegría de poner su relato a la hora de mirar hacia el pasado para imaginar un futuro distinto. 

La tarea de Comedi y Bomba no era fácil, pero con lucidez y solvencia, y en las mejores manos que se podrían haber puesto estos recuerdos, se consolidar un recorrido sonoro y visual en el que se desliza la cultura de la violencia y el miedo al que fueron sometidas estas mujeres para ser quienes querían ser.

Archivo de la memoria trans (2021) se aleja de los lugares comunes en donde el documental construye monolitos de bronce sin una sola reflexión. Al contrario, valiéndose de la palabra resignifica imágenes y registra la actualidad de mujeres que debieron callar y esconderse para mantenerse vivas.

Por suerte estaba la cámara fotográfica, como ineludible testimonio de una realidad vivencial, la que, atesorada en viejas cajas y armarios, terminaron por formar el arco de un relato que, apoyado en la voz en off de las protagonistas, se resignifica.

Intercalando en la narración su presente y pasado, la elección de imágenes ejemplifica sus cambios y vivencias. Así, en el primer episodio, Cintia, con plumas, habla de una etapa en la vida de las mujeres trans que posibilitaba el máximo de exhibición al que podían llegar, el carnaval, éxtasis y fuego, pero no sin antes desarrollar el camino previo a las plumas, lentejuelas, tetas y papel picado.

10.0
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