Salas
Crítica de “El sonido de la muerte”: Un silbato azteca y un terror que ya escuchamos
Detrás de su potente premisa y de un nombre con peso en el elenco, la película se apoya en fórmulas ya transitadas por el género, ofreciendo más ecos del pasado que verdaderas novedades.
El cine de terror es uno de los primeros géneros que directores y actores comenzaron a explorar, desde cortometrajes del 1800 a adaptaciones cinematográficas exitosas llevadas a la pantalla grande. Dentro del género, comenzaron varios subgéneros como el de fantasmas, asesinos seriales, o simplemente tramas que indicaba no ver determinado VHS, no escuchar una canción particular o, en este caso “no hacer sonar un silbato calavérico”.
El sonido de la muerte (Whistle, 2025) llega con muchos pergaminos, “producida por, de los creadores de, de las mentes que nos trajeron tal cosa y del asistente de dirección de”, pero no deja de ser una trama que ya vimos, un guión repetido, solo que en esta ocasión la novedad es un silbato azteca que no debe ser usado, pese a su forma de calavera y advertencias de expertos.
Protagonizada por Dafne Keen, a quien vimos en Logan (2017) y Deadpool 3 (Deadpool & Wolverine, 2024) o en la serie His Dark Materials, aporta todo lo posible a un guion que vimos una y otra vez, por más que se le cambien algunas cosas, no deja de ser repetitivo. La trama sigue a estudiantes que activan un silbato, invocando un sonido aterrador que libera fuerzas mortales y los persigue. Se centra en el misticismo indígena y el horror visceral.
Para quienes disfrutan del terror en pantalla grande, la película ofrece algunos sobresaltos —escasos, pero efectivos—; sin embargo, también deja en evidencia que existen opciones mucho más logradas que El sonido de la muerte para quienes buscan una experiencia realmente inquietante dentro del género.