Salas
Crítica de "Secretos oscuros": Xavier Legrand entre el éxito y la deshumanización
Desde el mundo de la moda parisina hasta las sombras del pasado familiar, "Secretos oscuros" (Le Successeur, 2023) explora la difícil relación entre éxito y legado. Basada en la novela de Alexandre Postel, la película dirigida por Xavier Legrand (Custodia compartida) presenta una narrativa que cuestiona las complejidades de la herencia y la lucha interna del protagonista.
Basada en la novela L'Ascendant de Alexandre Postel, Secretos oscuros, presentada en competencia en el Festival de San Sebastián, narra la vida de Ellias Barnès, interpretado por Marc André Grondin, un joven diseñador de moda que ha asumido recientemente el cargo de director artístico en una prestigiosa casa de alta costura parisina, tras la inesperada muerte de su predecesor.
Con su visión creativa y estilo innovador, Ellias se perfila como una promesa en el mundo de la alta costura. Sin embargo, su ascenso a esta posición de gran responsabilidad trae consigo presiones abrumadoras y altas expectativas tanto de la industria como de su equipo, lo que comienza a afectarlo tanto física como emocionalmente. A medida que los días pasan, Ellias experimenta dolores en el pecho, síntomas que podrían ser señales de un problema cardíaco subyacente.
En medio de esta intensa etapa profesional, Ellias recibe una llamada inesperada desde su ciudad natal, Quebec. Su padre, con quien mantenía una relación distante y conflictiva, ha fallecido. Obligado a regresar a Canadá para organizar el funeral, Ellias se enfrenta a un entorno que había dejado atrás hace muchos años. El retorno a Quebec no solo lo confronta con los recuerdos de una infancia turbulenta y una adolescencia marcada por el rechazo, sino que también lo lleva al descubrimiento de secretos familiares que desafiarán su cordura y resistencia.
Durante su estancia en la ciudad, Ellias desentierra oscuros aspectos de la historia familiar que desconocía. Mientras intenta gestionar su dolor personal y profesional, comienza a darse cuenta de que tal vez ha heredado algo mucho más inquietante que una predisposición genética a problemas de salud. Los patrones de comportamiento de su padre, su obsesión por el control y una posible propensión a la violencia empiezan a emerger, sugiriendo que Ellias podría estar destinado a repetir los mismos errores o, peor aún, a enfrentarse a un destino similar.
Desde la primera escena, donde un deslumbrante desfile de moda capta la atención del espectador, la cámara se eleva en un plano cenital para revelar una puesta en escena diseñada como un laberinto, simbolizando el intrincado mundo en el que se adentra el protagonista. Esta secuencia inicial, cuidadosamente coreografiada, no solo deslumbra con su estética visual y el impecable uso de la iluminación y el sonido, sino que también insinúa, de manera sutil, la complejidad emocional y psicológica que dominará la narrativa. Desde ese momento, queda claro que Secretos oscuros no es una película convencional, sino un viaje meticulosamente orquestado hacia las profundidades de la psique humana, donde el glamour de la alta costura se entrelaza con oscuros secretos familiares.
Secretos oscuros se consolida como un thriller psicológico que profundiza en los temores más arraigados de su protagonista. La narrativa aborda la herencia emocional y genética como un tema central, sugiriendo que ciertos comportamientos y tendencias pueden estar predeterminados, más allá de la voluntad consciente. Legrand utiliza esta transición del mundo del lujo y la sofisticación de la moda al doloroso retorno al ámbito familiar como una metáfora visual y emocional para explorar temas complejos como la transmisión de traumas y la deshumanización.
A medida que la historia avanza y Ellias confronta los oscuros secretos de su linaje, la película se convierte en una reflexión perturbadora sobre la posibilidad de que los aspectos más destructivos de nuestra naturaleza puedan transmitirse de generación en generación. Legrand utiliza esta premisa para examinar cómo el legado puede perpetuar patrones de comportamiento dañinos, explorando el miedo a heredar los peores rasgos de nuestros progenitores. La tensión aumenta progresivamente, construyendo una atmósfera densa y perturbadora. Elementos como el fuera de campo, combinados con un uso inteligente de los efectos sonoros, crean una sensación de inquietud creciente, reforzando la idea de que lo que no se ve o se escucha explícitamente puede ser tan aterrador como lo que se muestra.
Secretos oscuros plantea la inquietante pregunta de si es posible liberarse de los patrones heredados o si estamos destinados a repetir los errores de nuestros antepasados.