Teatro General San Martín - Sala Casacuberta
Crítica de "La Mujer Fantasma": Un viaje íntimo y político a través del tiempo
En una época dominada por la nostalgia de los años 70, "La Mujer Fantasma" emerge como una obra teatral que no solo explora lo melancólico y lo cotidiano, sino que también abre un portal a lo extraordinario y lo fantástico. La colaboración entre la compañía catalana T de Teatre y la argentina Compañía Teatro Futuro ha resultado en una comedia desmesurada y delirante que, bajo la dirección y dramaturgia de Mariano Tenconi Blanco, navega entre lo íntimo y lo político con una fluidez cautivadora.
La obra está protagonizada por cuatro maestras, interpretadas por Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla y Àgata Roca. Estas mujeres llevan vidas marcadas por el cuidado de sus padres y sus hijos, desengaños amorosos y una rutina aplastante, hasta que la aparición de una mujer fantasma cambia sus realidades. Este ente etéreo se convierte en un vehículo que transporta a las protagonistas a través del pasado y la memoria, utilizando el teatro como una sesión de espiritismo y la ficción para relatar lo imposible.
Cada historia monologada nos introduce a la vida de estas maestras con una profundidad que va desde lo personal hasta lo político. Marta Pérez, en su papel de una mujer desquiciada tras una ruptura matrimonial, logra transmitir una obsesión visceral por la mujer argentina que ha ocupado su lugar. Su interpretación es un retrato desgarrador de la desesperación y el anhelo.
Mamen Duch ofrece una actuación conmovedora como una mujer madura que enfrenta la inminente muerte de su madre mientras lidia con una relación ambigua con el médico que la atiende. Su historia es un testimonio de amor y pérdida que resuena con una autenticidad dolorosa.
La tercera protagonista, interpretada por Àgata Roca, es una profesora lesbiana que describe la pasión por su amante. Roca infunde a su personaje una intensidad y una vulnerabilidad que hacen su relato particularmente evocador.
Finalmente, Carme Pla encarna a una profesora apartada de la docencia, quien encuentra un nuevo propósito como directora del teatro municipal. Su historia se entrelaza con lo sobrenatural cuando descubre un fantasma durante los ensayos de Mabeth. Pla maneja su papel con una mezcla de ironía y profundidad, ofreciendo una reflexión sobre el arte y la existencia.
La música en vivo, interpretada por Ian Shifres en el piano y Lucía Gómez en el violonchelo, añade una dimensión extra a la obra, subrayando los momentos de tensión y alivio con una banda sonora que complementa perfectamente las actuaciones.
La Mujer Fantasma no solo es una comedia que hace reír, sino también un drama profundo que invita a la reflexión sobre el paso del tiempo, la memoria y las realidades personales y políticas de su tiempo. Mariano Tenconi Blanco ha logrado una obra que es tanto un homenaje a las mujeres de los años 70 como una exploración de las fuerzas que moldean nuestras vidas. Un espectáculo que desafía los límites entre lo real y lo imaginario, lo cotidiano y lo extraordinario.