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Gastón Portal irrumpe en el cine con “La noche mágica”

"En un momento la película comenzó a crecer tanto que iban a ponerla en una plataforma y en una devolución nos dijeron que había que cambiar el guion y las partes oscuras", comenta en una charla con EscribiendoCine.

Gastón Portal irrumpe en el cine con “La noche mágica”
Gastón Portal
Gastón Portal
miércoles 10 de marzo de 2021

El productor irrumpe en el cine con La noche mágica (2020), película protagonizada por Natalia Oreiro, Diego Peretti, Pablo Rago y Esteban Bigliardi. Una comedia negra que profundiza en temas asociados a la familia, privilegios, y la parte más oscura del ser humano.

¿Cuál fue la génesis de La noche mágica?
Surgió como hace 10 años, de un pequeño cuento, me gusta mucho escribir, una historia muy sencilla, con el disparador de un hombre que entra a robar una casa, hay un matrimonio, entra un auto, que es como empieza la película, entonces el que estaba en la casa era el amante, y era algo muy oscura, siniestra, ese fue el disparador, y después vino la idea que estuviera la nena y confundiera al ladrón con Papá Noel y ahí tuve la trama de la película.

La película comienza como un vodevil, luego se pone oscura, densa, sin perder el humor, ¿cómo imaginaste esos cambios para mantener en vilo al espectador?
Es un tono específico de cine que a mí me gusta, tiene referencias al cine italiano, pos neorrealista, Nos habíamos amado tanto, de Ettore Scola, y también cierto cine coreano, oriental, donde todo se actúa seriamente, hay mucho drama pero al mismo tiempo las situaciones son absurdas. La referencia que le di a los actores, para esta película, porque en cuanto al tono no encontramos en el cine local, era Parasite, antes que ganara todo, Natalia me decía “me estás jodiendo dando una película coreana me das como referencia, es un poco difícil”, pero la idea era ese tono, absurdo actuado a cara de perro, algo de Buñuel, eso que se ve en las series que hice. Quise comenzar con una comedia llana y limpia y luego empezar con el drama, sin perder el humor, algo que pasa en general. Hay un viaje, con un punto de vista que es el del ladrón, entrando a robar a una familia divina, en apariencia, y que descubre que el peligro está más adentro que afuera.

¿Cómo delineaste cada uno de los personajes? ¿Ya tenías pensado  a estos actores?
Para nada, la pensé con un diseño de producción chico, transcurriendo todo en una locación, en una noche y el personaje de Nicola lo había imaginado para Norman Brisky.

Uno de tus actores fetiche…
Sí, somos amigos, e incluso llegué a comentárselo, pero después me interesó que no sea tan grande el protagonista, porque si bien la nena lo ve como Papá Noel, para una niña grande es alguien de 40 también, y además quería que existiera cierta tensión sexual entre Kira (Oreiro) y Nicola (Peretti), y que ella viera algo positivo o bueno por la relación que entabla con su hija.

Imagino que el rodaje debe haber sido muy divertido…
Sí, muy divertido y bravo, porque rodar con una niña como protagonista y de noche, es muy complicado, la teníamos muy poquitas horas e hicimos malabares para tenerla en esas cinco semanas de rodaje. Fue divertido porque los actores son divertidos, pero todo era muy absurdo. La filmación es otra película que no se filma a lo largo de las semanas, la locura con el equipo, los actores, todo genera eso. Y también hay una realidad que, en mi caso, no soporto los rodajes violentos, donde hay gritos, nunca lo he hecho, porque cuesta mucho filmar y no entiendo cómo se pueden lograr cosas a través de la violencia.

La película habla un poco de cómo el que ejerce violencia no consigue nada…
Absolutamente, la película tiene mucho subtexto, la escribí con quien trabajo hace mucho tiempo, Javier Castro Albano, y me pareció interesante que el punto de vista vaya cambiando a lo largo de la película.

Habiendo rodado tu primera película, ¿tenés ganas de seguir filmando?
Sí, y me pasó que como sigo trabajando en ficción, desarrollando tres series para México y Estados Unidos, y tengo dos guiones completos y uno formateado que tengo ganas de filmar, me resultaba insoportable tener esta película cajoneada, necesitaba terminar el ciclo, la suerte de ella ya no tiene lógica, sino que dependerá si la gente le tiene o no miedo a un virus, pero necesitaba estrenarla para empezar a rodar nuevamente, ya estoy en tratativas, y no sé sino será una película mexicana.

¿Fue complicado sacar de lugares comunes a los intérpretes?
Quiero agradecerles a los productores, a los actores, está Disney detrás, por permitirme seguir con algo que a priori es difícil de clasificar. Tuvieron valentía y se tiraron sin red, y me lo permitieron, y por eso tengo que estar agradecido, más en Argentina donde no hay industria y filmar es una odisea. Esto podría haber sido muy chico, hasta el punto que a Natalia le llegó el guion a través de Axel Kuschevatsky, nunca la imaginé porque para mí era super difícil, le llegó, lo leyó, le gustó mucho, hablamos mucho, y me pidió pasárselo a Diego, se lo pasó, le gustó, y eso que es un personaje diferente, que sale de lo que uno suele verlo, y en un momento la película comenzó a crecer tanto que iban a ponerla en una plataforma y en una devolución nos dijeron que había que cambiar el guion y las partes oscuras, pero ahí mi voz ya no era tan importante, y el que se plantó fue Diego, diciendo que si se cambiaba algo él se iba. Perdimos el arreglo con la plataforma, pero ganamos mucho, y esto lo tengo que agradecer, porque él hizo lo que yo ya no podía hacer. Los actores fueron muy fieles a eso.

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