Festival de Locarno 2026
Festival de Cine de Locarno 2026 entregará el Pardo d’Onore a Darren Aronofsky
El cineasta estadounidense será reconocido en la 79ª edición del festival suizo, donde también presentará "The Fountain" y "Mother!" como parte de una retrospectiva parcial de su obra.
El Festival de Cine de Locarno 2026 confirmó que el director Darren Aronofsky recibirá el Pardo d’Onore, uno de los reconocimientos centrales del certamen, durante la ceremonia que se realizará el 14 de agosto en la Piazza Grande. La distinción forma parte de la programación de la 79ª edición, que se desarrollará entre el 5 y el 15 de agosto en la ciudad suiza.
El homenaje incluirá la proyección de dos títulos que permiten trazar líneas de lectura dentro de su filmografía: The Fountain y Mother!. Ambas obras dialogan con los núcleos temáticos que atraviesan su cine, entre ellos la relación entre fe, cuerpo y representación, así como los vínculos entre creación y destrucción.
Desde su debut con π, Aronofsky construyó una trayectoria marcada por búsquedas formales y narrativas que se desplazan entre distintos registros. Películas como Requiem for a Dream, The Wrestler, Black Swan, Noah y The Whale configuran un recorrido donde la puesta en escena y el trabajo sobre los cuerpos funcionan como eje de sentido.
El director artístico del festival, Giona A. Nazzaro, señaló que la elección responde a una obra que sostiene una lógica de exploración constante, donde cada proyecto redefine sus propios límites. En ese marco, el reconocimiento se inscribe dentro de una tradición del festival que distingue trayectorias con identidad autoral.
El Pardo d’Onore, que cuenta con el apoyo del socio institucional Manor, ha sido otorgado en ediciones anteriores a figuras como Agnès Varda, Werner Herzog y Jane Campion, consolidándose como uno de los premios honoríficos de referencia dentro del circuito internacional.
La presencia de Aronofsky en Locarno vuelve a poner en foco una filmografía que se organiza a partir de tensiones: entre industria y autoría, entre relato clásico y experimentación visual, entre lo íntimo y lo alegórico. Su participación en esta edición no solo funciona como reconocimiento, sino también como punto de revisión sobre un cuerpo de obra que continúa generando lecturas en el presente.