Movistar Arena
Crítica de "Cha Cha Cha: Especial Navidad": Casero, Alberti y Alacrán le ponen música al absurdo
El icónico show creado por Alfredo Casero junto a Fabio Alberti y Alacrán, cerró el año con un espectáculo que trajo de regreso una selección de los mejores segmentos del inolvidable programa de sketches.
El retorno de ciertas dinámicas políticas, económicas y culturales de los años noventa ha propiciado que el humor absurdo se convierta en una herramienta perfecta para traducir la bizarra realidad que vivimos a diario. En este contexto, Cha Cha Cha ha vuelto con un formato de evento teatral musical de fin de año en el Movistar Arena.
Entre los cuadros emblemáticos seleccionados —como la Convención de Batmanes, Madre Judía, Boluda Total, Peperino Pomoro, Señora Luna, entre otros—, los humoristas confirmaron la vigencia de un humor incómodo, libre y filoso, que hace de la improvisación su marca de estilo.
Hubo una clara intención de aportar momentos musicales al show, incluyendo la marcha del Doctor Vaporeso y la emblemática cortina musical del programa. Además, Casero incorporó temas de su disco “Casaerius”, presentados con fastuosas coreografías en japonés. Un despliegue inusual, siempre a contramano del mainstream.
Los mejores momentos de la noche estuvieron a cargo de Fabio Alberti con sus personajes Boluda Total y Peperino Pomoro, dos números "aceitadísimos" que funcionaron a la perfección e hicieron "descostillar" a los espectadores presentes.
No faltaron los separadores en video, un recurso que Alfredo Casero ya había utilizado en formato 3D en el Konex. En esta puesta, lo surreal y absurdo se vuelve psicodélico al extremo, con animaciones que se enfrentan a las formas televisivas y cinematográficas convencionales, o parodias de publicidades de los años sesenta como intermedios.
Bajo la producción de Giuliano Bacchi para Bacchi Producciones, el humor ácido y la crítica social estuvieron presentes en cada escena, reflejando las tensiones y contradicciones de la sociedad argentina actual.