El regreso del cine de gánsteres con sello clásico

Cuando Robert De Niro aparece en pantalla, ya sabemos que algo grande está por venir. Y si encima se le ve metido de nuevo en una historia de mafiosos, todo apunta a que la experiencia será intensa. En "The Alto Knights", De Niro no solo interpreta a un personaje, sino a dos, Frank Costello y Vito Genovese, dos antiguos socios del crimen organizado que pasan de compartir negocios a protagonizar una gran rivalidad.

El regreso del cine de gánsteres con sello clásico
martes 25 de marzo de 2025

La película, dirigida por Barry Levinson, no busca impresionar con tiroteos ni escenas trepidantes desde el primer minuto. Al contrario, se toma su tiempo. Prefiere construir poco a poco una historia cargada de tensiones, silencios incómodos y decisiones difíciles.

Como parte del retrato de esa época y ese mundo subterráneo, también hay una referencia interesante al ocio y los lujos de los mafiosos, incluyendo aquellos pasatiempos que los mantenían entretenidos fuera del negocio. No sorprende que entre esos círculos se disfrutara de actividades como la ruleta online, que hoy forma parte del entretenimiento digital, pero que en aquellos años encontraba su versión presencial en salones privados llenos de humo y whisky caro.

Un ritmo tranquilo, pero lleno de intención

Olvidarse de la acción constante es parte del trato al ver The Alto Knights. Lo importante no son los balazos ni las persecuciones, sino lo que ocurre en las miradas, los silencios, las traiciones que se crean en la sombra. La historia gira en torno al enfrentamiento de dos titanes del crimen que en su momento fueron casi hermanos, y que ahora buscan controlar todo lo que pueden… incluso si eso implica destruirse mutuamente.

Hay algo muy teatral en cómo se desarrollan los acontecimientos. Todo parece muy calculado, con un ritmo que algunos podrían considerar lento, pero que en realidad es necesario para entender bien las motivaciones de los personajes. Dentro de ese ecosistema, también se menciona el estilo de vida de quienes lo manejan. Y ese estilo muchas veces incluye ciertas formas de ocio asociadas al lujo. Así, los juegos de casino online que hoy en día se disfrutan desde el móvil, en ese entonces eran un privilegio reservado a pocos, ambientados en clubes privados donde los negocios se mezclaban con el entretenimiento.

Robert De Niro, el alma (doble) de la película

Una de las cosas que más llaman la atención es la interpretación doble de Robert De Niro. Verlo en la piel de dos hombres tan distintos es todo un espectáculo. Por un lado está Costello, más contenido, con una especie de elegancia peligrosa; y por otro, Genovese, más directo, impulsivo y con una energía que impone. Es como si el espectador pudiera ver dos caras del mismo universo mafioso, con estilos opuestos, pero igualmente letales.

Nueva York, años 50

Si algo hace bien The Alto Knights, además de contar una historia intensa, es sumergir por completo al espectador en el ambiente de la época. Todo, desde los trajes hasta los coches, pasando por los clubes nocturnos y las oficinas repletas de humo, está cuidado al milímetro. La ciudad se convierte casi en un personaje más. Una Nueva York de luces bajas, donde lo glamuroso se mezcla con lo peligroso.

Un final que hace que todo valga la pena

Aunque el ritmo general de la película es pausado, lo cierto es que el desenlace compensa con creces esa calma inicial. En las últimas escenas, todo lo que se venía gestando en silencio se convierte en acción, decisiones definitivas y momentos de gran carga emocional. Es de esos finales que dejan una sensación de haber vivido algo importante.

 
 
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