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Crítica de la miniserie “Falcon y El Soldado del Invierno”, intenso thriller de Marvel

Cada uno de sus episodios regala un espectáculo de diálogos y acciones, anticipando con su cliffhanger, la inevitable necesidad de esperar hasta el próximo viernes para continuar con una atrapante historia que prefiere ir de lo simple y básico a lo exuberante y creativo.

viernes 16 de abril de 2021

Cuando hace algunos meses la plataforma Disney+ arribaba a los hogares, nada haría suponer el sorpresivo encadenamiento de series que mixturan un registro autoral y una lograda autonomía de aquellos “tanques” de los cuales provienen. Falcon y El Soldado del Invierno (The Falcon and the Winter Soldier, 2021), junto a The Mandalorian y WandaVision, se proponen como clásicos entretenimientos alejados de la presión taquillera del cine, en donde espectadores de corta edad son aquellos a los que desean convencer y enamorar.

Falcon y El Soldado del Invierno, una vez más, y al igual que lo hizo cada viernes WandaVision, se origina luego de los sucesos acontecidos en Avengers: Endgame (2019), un evento sin precedentes que eliminó a muchos personajes inspirados en las páginas de Marvel y reposicionó a otros secundarios que hasta el momento no tenían un lugar central en los productos audiovisuales.

Aquí todo comienza cuando Bucky Barnes (Sebastian Stan) y Sam Wilson (Anthony Mackie), Falcon y El soldado del Invierno, respectivamente, deberán conciliar y eliminar momentáneamente sus diferencias para enfrentar a un grupo revolucionario extremista, liderado por Karli Morgenthau (Erin Kellyman), que desea lograr una mayor equidad en la sociedad.

Diferentes, enemistados, enfrentados por la polémica decisión de Wilson de entregar el escudo que otrora le perteneció a Steve Rogers (Chris Evans) al Estado, quien rápidamente es reemplazado por John Walker (Wyatt Russel), ambicioso y controversial sujeto, que lo único que desea es ser recordado por convertirse en el mejor Capitán América de la historia.

La asimetría entre los protagonistas, a los que se sumará el siniestro Helmut Zemo (Daniel Brühl) va fortaleciendo, episodio a episodio, su juego con la buddy movie, el bromance, su similitud con Arma Mortal (Lethal Weapon, 1987) y 48 horas (1982), pero también con una búsqueda particular de reiterar fórmulas para acompañar a los polos opuestos que deben salvar al mundo de la inminente, y peligrosa creación, de nuevos soldados experimentados y poderosos que podrían generar una nueva fuerza especial pero desde la oscuridad.

Si bien la serie transcurre en un 2023 de ficción, la intriga que emana en cada escena bien podría haberse enmarcado en la Guerra Fría, porque no solo se incorporan elementos asociados a la intriga y el espionaje internacional, sino que se especula con armas químicas que podrían poner el fin a la humanidad.

“Quiero un mundo mejor”, dice Kali a Sam, a lo que éste responde “no sería un mundo mejor si tienen que matar para conseguirlo”, y en esas dos líneas del inteligente diálogo, que además se permite jugar con el humor y coquetear, todo el tiempo, con lo mejor del cine de acción, transgrediendo lo esperable de personajes como Capitán América, aquí con una incontenible violencia y necesidad de cámaras y flashes.

8.0
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