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Crítica de "Diamantes en bruto": Adam Sandler es el mercader de Etiopía

La película que tiene a un atípico Adam Sandler de protagonista es tan irritante como su personaje principal, un comerciante de joyas judío que vive al frenético ritmo de sus operaciones comerciales.

Crítica de "Diamantes en bruto": Adam Sandler es el mercader de Etiopía
viernes 10 de enero de 2020

Un buen día importa un extraño diamante de una mina de Etiopía que, como el oro, produce tanta fascinación como desgracia en quienes lo poseen. No por nada, el plano inicial yuxtapone una cámara recorriendo “la profundidad” del diamante con una colonoscopía.

Diamantes en bruto (Uncut Gems, 2019) está contada con el mismo vértigo que vive su protagonista, Howard Ratner (Adam Sandler), que no es otro que el del dinero en movimiento. Las deudas, las promesas de ventas y las apuestas generan en él más ilusiones que éxitos. De este modo, Howard lleva una vida paralela: se gana el menosprecio de su mujer e hijos, el odio de sus acreedores y la indiferencia del resto de la sociedad. Pero, lejos de construirlo como un pobre hombre, la película lo presenta como un ser alienado, incapaz de producir empatía en otro ser humano.

Adam Sandler sorprende con este personaje, aunque sin ofrecer una performance extraordinaria. Es un rol que le sienta bien como hombre de negocios, siempre apostando a encajar las piezas de su propio rompecabezas. Su actuación, explosiva y constante al borde, resulta incómoda y hasta molesta.

Dirigida por los hermanos Ben Safdie y Joshua Safdie (Good Time: Viviendo al límite), perfeccionistas a la hora de narrar la adrenalina del mundo cotidiano (y deshumanizado), el relato acompasa la suerte de su protagonista con un ritmo alocado —en el sentido más negativo del término— que, tarde o temprano, irrumpe de la peor manera. La cuota de mala suerte, a diferencia de otra película frenética como El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street, 2014), inclina al film hacia la tragedia. La producción ejecutiva de Martin Scorsese encuentra así su justificación en ese universo paralelo de negocios entre delincuentes y mercenarios que la película construye.

Diamantes en bruto es una película incómoda y claustrofóbica acerca del microcosmos sin salida que representa el dinero. Una visión pesimista de la histórica ambición humana, apenas aliviada por una exquisita banda sonora setentera que transporta el relato hacia otra dimensión.

7.0
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