Netflix
Crítica de “Un paraíso peligroso”, Bruce Willis y John Travolta a los tiros en Hawaii
A mitad de camino entre un video turístico y unas vacaciones en la playa, la película dirigida por Chuck Russell deja mucho que desear.
Alguna vez, allá por 1994, un director cinéfilo llamado Quentin Tarantino rescataba del olvido a John Travolta, un actor que había visto sus últimos éxitos en la década del setenta. Por su lado, Bruce Willis buscaba alejarse del héroe de acción para el cual era convocado probando suerte en producciones independientes. Casi treinta años después de aquella película llamada en Argentina Tiempos violentos (Pulp Fiction, 1994), los actores se reúnen nuevamente en la pantalla.
Un paraíso peligroso (Paradise City, 2022) cuenta la historia de un veterano policía (Willis) que sigue a un criminal que cambió su rostro (Travolta). Las tropicales playas de Maui los encuentran entre disparos y postales paradisíacas. Claro que, cómo vimos en los últimos films de Bruce, la participación de ambos se reduce a unas acotadas escenas mientras el film es narrado por otros desconocidos personajes. Será Blake Jenner, quien personifica a su hijo, el protagonista de la película.
Lo curioso es que el director de la película es Chuck Russell, quien hasta entonces era conocido principalmente por haber dirigido una de las secuelas de Freddy Krueger. En 1994 atravesaba el mejor momento de su carrera gracias a La máscara (The Mask, 1994), el éxito que catapultó a la fama a Jim Carrey y Cameron Díaz. Sin embargo, el paso del tiempo terminó devolviéndolo al cine de clase B, y Un paraíso peligroso es un ejemplo elocuente de ese recorrido.
Así es como el hambre y las ganas de comer se juntan para filmar en la playa una película de acción de bajo presupuesto, argumentalmente difícil de mirar, y con la forma de un video turístico sin pies ni cabeza.