Competencia Internacional - FICIC 2021

Crítica de "Ofrenda", una rareza cinematográfica de Juan Mónaco Cagni

Juan Mónaco Cagni asume riesgos estéticos en un film que le escapa a los cánones narrativos.

sábado 01 de mayo de 2021

Ganador del “Abrazo” a la Mejor Ficción de la 29ª edición del Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz, Ofrenda (2020) resulta un críptico ejercicio experimental sobre la percepción de la temporalidad.

En su ópera prima, Cagni apuesta a una obra inclasificable y hermética. Dos amigas se encuentran en una pequeña ciudad de provincia mientras recorren lo que quedó de ella. Años atrás, esas dos mujeres jugaban entre campos cercanos y plantaciones florecientes. Pasado y presente se conjugan en un film que le rehúye a la historia y a los diálogos para priorizar una puesta en escena despojada de artilugios y convencionalismos.

Ofrenda, minimalista al extremo, es una experiencia cinematográfica perceptiva, donde Cagni narra solo con la imagen, y lo hace a través de un juego de planos descriptivos, que en algunos momentos recuerdan a Zama (2018) de Lucrecia Martel, sobre todo cuando recurre a la profundidad de campo, pero también al cine europeo de la década del 70, y a un montaje temporal enmarañado que invita a sumergirse en un dispositivo narrativo atípico, un laberinto visual ausente de toda lógica, pero con una impronta tan personal que se ama o se odia. No hay término medio para esta rareza cinematográfica.

6.0
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