Puentes de Cine - 7 Puntos

Crítica de "Rafa, su papá y yo", documental de Sebastián Muro

Luego de “55 pastillas", cortometraje que se presentó en la Competencia Orizzonti del 72 Festival Internacional de Venecia, Sebastián Muro debuta con un largometraje documental en primera persona sobre los vínculos entre padres e hijos.

martes 06 de abril de 2021

En Rafa, su papá y yo (2021), el cineasta conduce al espectador por su historia personal para introducirlo lentamente en una saga familiar marcada por las ausencias paternales y donde los hechos se repiten como en loop, aún sin proponérselo y renegando de ellos.

Sebastián Muro tiene que hacer un retrato cinematográfico para la facultad y elige a su padre, un organizador de eventos, que anteriormente fue animador, trapecista, trabajó en Club Med… Un extrovertido personaje que se deja seducir por la cámara y seduce a través de ella. Pero a medida que esta lo sigue en su rutina laboral y familiar van apareciendo temas de los que no se hablaban, de esos que se llevan clavados como una espina en el corazón y que se repiten de generación en generación. Es ahí donde aparece una ausencia de casi diez años, cuando Sebastián era un niño, ausencia que Rafa también sufrió de su padre. Y es ahí también donde surge una película.

Rafa, su padre y yo es una película sobre aquello que no se dice, que no se cuestiona pero siempre está latente. Sobre la ausencia, la paternidad, los vínculos y la lucha por no repetir la historia. La mayor virtud de Muro es la de hacer colectiva una historia personal más allá de catársis. Los temas, que funcionan como una suerte de espejo, hacen que cada espectador se vea, de alguna u otra manera, reflejado en alguno de los personajes que componen las ramas de este árbol genealógico. Porque en toda familia hay temas que se callan, que duelen y de los que cuesta hablar, por más que todo siempre parezca estar bien.

7.0
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