"Saturday Night: La noche que cambió la comedia" puede verse en Max
Jason Reitman y la revolución cultural detrás de "Saturday Night Live'"
Reconocido por éxitos como La joven vida de Juno (Juno, 2007), Amor sin escalas (Up in the Air, 2009) y Ghostbusters: El legado (Ghostbuster: Legacy, 2021), Reitman continúa explorando historias cargadas de emociones y creatividad, consolidándose como uno de los directores más destacados de su generación.
¿Cómo surge la idea de filmar la gestación de "Saturday Night Live"?
Bueno, crecí en un set de filmación y siempre quise, de alguna manera, capturar ese proceso creativo único. Ese mundo donde las personas se levantan a cualquier hora de la mañana para comenzar a crear algo completamente nuevo.
Mencionabas en la presentación del film que hablaste con muchas personas relacionadas con esa noche en particular. ¿Con quiénes te reuniste?
Sí, hablamos con todas las personas disponibles: escritores, equipo de vestuario, producción, músicos... básicamente, con todos los involucrados que aún están vivos. Entrevistamos a cada uno para construir Saturday Night: La Noche Que Cambió la Comedia (Saturday Night, 2024). Además, mantuvimos conversaciones frecuentes con Lorne Michaels, el protagonista de la película y creador del show durante la producción. Él sigue siendo el productor del programa, lo que fue clave para aportar autenticidad al proyecto.
Hay sketches icónicos del programa, como el de John Belushi y las abejas. ¿Te basaste en esos momentos o preferiste centrarte en la realidad de esa noche en particular?
Lo que más me interesaba era plasmar el proceso creativo, ver el conjunto como un ensamble. No quise enfocarme exclusivamente en un personaje o actor, sino mostrar cómo el grupo funcionaba como un todo. Saturday Night Live representó una revolución cultural en la historia de la televisión, generando una cultura que impactó profundamente.
Anoche hablaste también sobre la construcción del set circular específicamente para el film. ¿Cómo fue ese trabajo?
Diseñamos el set como si fuera una coreografía, una especie de danza. Por eso creamos un espacio de 360 grados, para que todo pudiera apreciarse desde cualquier ángulo: la iluminación, los cables ocultos detrás de las paredes, las largas tomas que permitieran capturar la continuidad del momento. La idea era que, si podíamos hacer que el entorno se sintiera real para los actores, también lo sería para la audiencia.
¿Mostraste la película a las personas reales que aparecen en ella. ¿Cómo reaccionaron?
Sí, lo hicimos. Creo que debe ser una experiencia extraña para cualquiera verse reflejado en pantalla cuando tenía 20 años. Es algo que inevitablemente despierta muchas emociones.
Hay un toque nostálgico tanto en esta película como en "Ghostbusters: El legado". ¿Planeas seguir explorando esa línea?
Definitivamente hay una tendencia actual entre los directores de explorar lo nostálgico, el tema de la juventud. Creo que esto está enmarcado en parte en lo que vivimos durante el COVID, cuando el tiempo pareció detenerse y muchos empezamos a reflexionar sobre el pasado. Después, cada época tiene una esencia particular. Ya sea contar una historia ambientada en los años 70 o en el Imperio Romano, el objetivo es transmitir un sentimiento universal.
¿Cuál fue el mayor desafío de hacer esta película?
Para mí, el reto fue traer a la vida un momento de la televisión que representó algo así como una revolución cultural.