Entrevista exclusiva con Curry Barker, Inde Navarrette y Cooper Tomlinson
"Obsession": una charla sobre el terror y el deseo
El director Curry Barker, la actriz Inde Navarrette y el actor y productor Cooper Tomlinson conversaron con EscribiendoCine sobre el deseo, la autonomía y los dilemas que plantea la película. Una charla sobre cómo construir el miedo y el lugar de las salas en los hábitos de una generación.
Dentro de las coordenadas del cine de terror contemporáneo, Obsesión (Obsession, 2026) se consolida como uno de los títulos de 2026 de mayor suceso. Nacido de la inventiva micro-presupuestaria de Curry Barker, el film tensiona los límites éticos del melodrama juvenil a través de una premisa tan perturbadora como adictiva. La trama sigue los pasos de Bear, un protagonista que se aleja del acabado pulido de las convenciones morales tradicionales para sumergirse en una espiral de obsesión sobrenatural tras alterar la autonomía de su compañera Nikki. Más allá de su atmósfera asfixiante y de su exploración en torno al vacío existencial y los deseos retorcidos, la producción se destaca por operar un fenómeno contracultural infrecuente: canalizar las inquietudes de las audiencias hiperconectadas y arrastrarlas de regreso a la experiencia comunitaria de las salas de cine en plena era del streaming.
En exclusiva para EscribiendoCine, parte del equipo de la película analiza los engranajes detrás de este suceso. El encuentro se estructuró en dos bloques: en primer lugar, un diálogo individual con la actriz coprotagonista Inde Navarrette; posteriormente, una charla conjunta con el director Curry Barker y el actor y productor Cooper Tomlinson.
Inde, hoy todos sabemos que Curry es un gran talento, pero ¿qué viste en él que te llevó a aceptar el papel y cómo trabajaron juntos antes de llegar al set?
Inde Navarrette: Sabía que había algo especial en el guion en cuanto lo leí. Me entusiasmó muchísimo adentrarme en su mente para comprender por qué quería contar esta historia y por qué decidió hacerlo de esa manera. Fue ideal poder tener esos intercambios previos para definir cómo quería él que se personificaran las palabras y las acciones escritas en la página. Tuvimos una conversación hermosa donde también pude aportar mi propia perspectiva. Curry fue sumamente colaborativo. Como era una producción de muy bajo presupuesto, tuvimos un tiempo de rodaje muy acotado en el que tuvimos que poner manos a la obra de inmediato. Siento que esa misma urgencia jugó a favor de la película que logramos consolidar hoy.
Como periodista, me gusta leer los comentarios de los fanáticos. Una idea muy interesante que leí es que Bear (Michael Johnston), no Nicky, es el verdadero villano. De hecho, el filme también sirve como una reflexión sobre bien y mal. ¿Cuál es tu opinión sobre esto?
Inde Navarrette: Es un lugar muy hermoso para mí, al estar en una posición tan central en la película, poder observar y construir mis propias opiniones. Sin embargo, me pasa algo similar a lo que viven los compositores de canciones: ellos prefieren no explicar el significado exacto de sus temas porque esas obras ya adquirieron un sentido propio para el público. Curry hizo un gran trabajo al dejar la interpretación de la película abierta a los espectadores y quiero respetar esa decisión, porque creo que en ese misterio radica la obsesión y lo mejor que el filme le ofrece a la gente.
A menudo vemos películas en nuestros teléfonos, pero me encanta que Obsesión ha convertido a millones de jóvenes en espectadores de película en el cine. ¿Cómo ha sido la recepción del filme para ti desde que fue lanzado?
Inde Navarrette: Para mí era fundamental que la película se proyectara en los cines. Las salas cinematográficas son un eslabón vital para los largometrajes en general. Funcionan casi como una tercera entidad dentro de la narración, porque allí se genera una experiencia comunitaria real, contás con un diseño de sonido que encapsula por completo lo que la historia intenta transmitir y visualmente todo adquiere una escala mucho mayor. Es crucial proteger ese espacio tradicional. Creo que Obsesión alcanzó la repercusión que tiene hoy justamente por haberse estrenado en cines; es muy importante que muchas producciones mantengan esa oportunidad de exhibición.
Creo que el miedo es, en parte, una emoción ancestral. Siempre hemos temido algo, pero al mismo tiempo, cada era define su propio terror. Desde esta perspectiva, ¿por qué creen que Obsesión, como film de horror, ha sido tan exitoso?
Cooper Tomlinson: Creo que todo el mundo ha fantaseado alguna vez con lo que pediría si tuviera la oportunidad de cumplir un deseo. Esta película te muestra, precisamente, las consecuencias de que eso ocurra. Funciona como esos dilemas hipotéticos que planteás entre amigos: "¿Te gustaría que pasara esto?", sabiendo que a cambio desatarías una situación terrible. El filme abre debates inmediatos al salir de la sala; te obliga a preguntarte qué harías en una situación similar, cuál sería tu deseo y qué reverso oscuro podría llegar a desencadenar.
Y para mí, Curry, tu film es también un drama existencial. Bear se siente incompleto y busca lo que está perdiendo. ¿Qué ideas, referencias o sentimientos estaban en tu mente cuando creaste a Bear?
Curry Barker: Al momento de delinear a Bear, para mí era indispensable que no fuera un personaje que actuara siempre de forma perfecta. Encuentro mucho más interesantes a los protagonistas que se mueven en zonas grises. Quería escribir un rol complejo, que cometiera errores y que no hiciera necesariamente lo que el espectador espera de él; ese terreno me resulta mucho más estimulante a nivel creativo. Si Bear hubiera hecho todo lo que dictaba la norma, habría sido moralmente correcto, pero la película hubiera resultado bastante aburrida.
Ya lo he hablado con Inde, pero ¿cómo les sienta que este filme haya llevado tantos jóvenes a las salas de cine?
Cooper Tomlinson: Considero que la Generación Z está volviendo a los cines porque nos saturamos de las pantallas de los teléfonos. Se suele repetir el mito de que las nuevas audiencias no tienen la capacidad de atención necesaria para sostener un relato largo, pero no creo que sea verdad. Al contrario, buscamos eso. Deseamos que nos cuenten historias con un ritmo un poco más pausado. Estamos cansados de ese desfile infinito y vacío de contenido en el que solemos perdernos a diario en las redes; buscamos ficciones con un poco más de cuerpo y sustancia. Las salas de cine ofrecen justamente ese refugio y nos imponen el compromiso de soltar los teléfonos.