Festival de San Sebastián 2026
Werner Herzog recibió el Premio Donostia en la apertura del Festival de San Sebastián 2026
El cineasta alemán fue distinguido durante la gala inaugural de la 74ª edición del certamen. La ceremonia también reivindicó la libertad de expresión, recordó los 40 años de "La misión" y dio inicio a una programación integrada por 263 películas de 47 países.
El Festival de San Sebastián 2026 abrió sus puertas con Werner Herzog en el centro de la escena. El director, guionista y productor alemán recibió el primer Premio Donostia de la 74ª edición durante una gala celebrada en el Auditorio Kursaal, punto de partida de nueve jornadas de proyecciones, encuentros y debates sobre el presente del cine.
La distinción fue entregada por Orlando Bloom, integrante del elenco de Bucking Fastard, la última película de Herzog, proyectada antes de la ceremonia en el Teatro Victoria Eugenia. El actor definió al realizador como un cineasta cuya obra explora la naturaleza, el comportamiento humano y los límites entre realidad y ficción.
Herzog recibió el premio con una referencia directa a su relación con el País Vasco. Recordó la experiencia del rodaje de Aguirre, la ira de Dios y vinculó su acercamiento a la cultura vasca con el euskera y la tradición de los bertsolaris.
“Me siento parte de la comunidad vasca y recibo este premio de un pueblo de poesía”, expresó ante el público del Kursaal.

Werner Herzog y una filmografía construida en los límites
El Premio Donostia reconoce una trayectoria atravesada por territorios físicos y humanos en tensión. Desde Aguirre, la ira de Dios hasta La cueva de los sueños olvidados, Herzog desarrolló una filmografía en la que el documental y la ficción funcionan como formas complementarias de indagación.
Durante su discurso, el director evocó el rodaje realizado en la cueva de Chauvet, donde se conservan pinturas rupestres de miles de años. Esa experiencia, explicó, le permitió pensar el cine como una conexión entre tiempos, comunidades y formas de representación.
La entrega del galardón no funcionó únicamente como un repaso de su carrera. También situó a Herzog dentro de una discusión que atravesó la ceremonia: el lugar del cine frente al consumo individual de contenidos y su capacidad para crear experiencias colectivas.

La misión, cine y resistencia cuatro décadas después
Otro de los momentos de la apertura estuvo dedicado al 40º aniversario de La misión, dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Jeremy Irons. El actor regresó al festival acompañado por el productor David Puttnam para revisar el recorrido de una película que aborda la colonización, la violencia y la resistencia de los pueblos originarios.
Irons y Puttnam señalaron que el cine puede ofrecer “cautela y esperanza” frente a los conflictos políticos del presente. La conmemoración permitió conectar el aniversario de la película con uno de los ejes discursivos de la gala: la defensa de los derechos humanos.

El Festival de San Sebastián reclamó el fin del genocidio en Gaza
La ceremonia inaugural también incluyó un pronunciamiento sobre Gaza y un respaldo a los cineastas Yuval Abraham y Reichel Szor, responsables de la película NAZA y amenazados por el Gobierno israelí.
Las presentadoras Fariba Sheikan y Mariona Terés cuestionaron las rupturas del orden internacional, los procesos coloniales, la violencia machista y las guerras que vulneran los derechos humanos. La intervención colocó la libertad de expresión y la responsabilidad política del cine dentro de la agenda de esta edición.
En esa línea, el festival presentó una nueva edición del ciclo Jóvenes, Cine, Memoria y Democracia. La iniciativa propone películas orientadas a examinar las consecuencias del debilitamiento democrático y su impacto sobre la cultura.
Ricardo Darín, el Premio FIPRESCI y el inicio de la competencia
La presencia latinoamericana tuvo uno de sus focos en Ricardo Darín, protagonista de la imagen oficial de la 74ª edición. Cayetana Guillén-Cuervo repasó el vínculo del actor argentino con el festival y destacó el intercambio sostenido entre San Sebastián y el cine de América Latina.
Durante la gala también se entregó el Gran Premio FIPRESCI a Una batalla tras otra, dirigida por Paul Thomas Anderson. La crítica Paola Casella, vicepresidenta de la Federación Internacional de Críticos de Cine, entregó el reconocimiento a Carlos Prada, representante de Warner.

El jurado de la Sección Oficial, presidido por Ira Sachs, quedó integrado por Catherine Paillé, Mike Goodridge, Genki Kawamura, Bill Skarsgård, Alice Braga y Patricia López Arnáiz.
Ghost Song abrió la Sección Oficial
La ceremonia concluyó con la presentación de Ghost Song, película de Fatih Akin encargada de inaugurar la competencia oficial. El director llegó al Kursaal junto con los protagonistas Eren M. Güvercin y Mariam Dawoud.
Con esta proyección comenzó una edición que, hasta el 26 de septiembre, exhibirá 263 películas procedentes de 47 países. La apertura dejó planteadas las líneas que recorrerán el festival: la memoria del cine, la defensa de la creación colectiva y la discusión sobre el papel de la cultura frente a los conflictos del presente.