Memoria, cine y transición democrática

"El desencanto": una exposición recuerda el gesto que transformó el Festival de San Sebastián

La muestra recupera la retirada de la película de Jaime Chávarri en 1976, después de la muerte del manifestante Josu Zabala. Medio siglo más tarde, Klasikoak proyectará una copia restaurada del film.

"El desencanto": una exposición recuerda el gesto que transformó el Festival de San Sebastián
miércoles 02 de septiembre de 2026

Una exposición reconstruye la retirada de El desencanto de la Sección Oficial del Festival de San Sebastián en 1976. La decisión del equipo encabezado por el productor Elías Querejeta y el director Jaime Chávarri respondió a la muerte del manifestante Josu Zabala, alcanzado por disparos de la Guardia Civil en Hondarribia.

La muestra, titulada “Una actitud de defección”. El gesto que cambió el rumbo del Festival de San Sebastián (1976), podrá visitarse hasta el 27 de septiembre en la primera planta de Tabakalera. El proyecto reúne documentos originales y materiales inéditos conservados por Artxiboa, el archivo histórico del certamen.

Como parte de esta revisión, la sección Klasikoak proyectará una copia restaurada de El desencanto. La exhibición funciona como una reparación institucional medio siglo después de un conflicto que incidió en la transformación de la estructura y el modelo organizativo del Festival.

La retirada de El desencanto en el Festival de San Sebastián

Josu Zabala murió el 8 de septiembre de 1976, en vísperas del comienzo de la 24ª edición del Festival de San Sebastián. Ante lo sucedido y la respuesta de la dirección del certamen, el equipo de El desencanto decidió retirar la película de la competencia oficial.

El 13 de septiembre, Elías Querejeta, Jaime Chávarri y parte del elenco, incluidos Felicidad Blanc y los hermanos Panero, comunicaron la decisión mediante una carta dirigida primero al responsable del Festival, Miguel de Echarri, y luego a la prensa.

En el documento, los firmantes vinculaban la retirada con la represión que atravesaba el País Vasco. El gesto también recibió el respaldo de periodistas, cineastas, intérpretes y representantes de otras producciones, algunos de los cuales abandonaron el certamen o renunciaron a su cobertura.

La exposición presenta la carta original junto con el cartel de aquella edición, fotografías y telegramas enviados por integrantes de la industria. Entre las firmas recuperadas aparecen las de José Sacristán, Geraldine Chaplin, Carlos Saura, Pedro Olea, Emilio Martínez-Lázaro y Eloy de la Iglesia, quienes reclamaban la construcción de un festival democrático.

Periodistas y cineastas frente a la dirección del Festival

El recorrido documental incluye cartas enviadas por profesionales que cuestionaron la posición adoptada por la dirección del Festival frente a las manifestaciones de solidaridad y la actuación de las fuerzas de seguridad.

Entre quienes suscribieron esos documentos se encontraban Maruja Torres, Ángel S. Harguindey, Diego Galán, Antonio Giménez-Rico, Elisenda Nadal y Pilar Miró.

La muestra también recupera una caricatura publicada por la revista satírica El Papus y la crónica El martirio de San Sebastián, escrita por Enrique Vila-Matas para el semanario Destino. En ese momento, Vila-Matas tenía 28 años y cubría el desarrollo del certamen.

Su artículo reclamaba una modificación de las estructuras del Festival. El texto permite observar cómo la discusión sobre el funcionamiento del encuentro cinematográfico formaba parte de un conflicto político e institucional que excedía la programación de películas.

El telegrama de Ángela Molina y la respuesta institucional

Otro de los documentos exhibidos es un telegrama mediante el cual Ángela Molina rechazó la invitación del Festival y expresó su adhesión a la situación que atravesaba el País Vasco.

En contraste, el acta de la reunión celebrada por el comité rector el 13 de septiembre de 1976 calificó la retirada de El desencanto como una infracción del reglamento. Sus integrantes resolvieron comunicar el caso a la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos y advirtieron que aplicarían el mismo criterio ante decisiones similares.

El término “actitud de defección”, empleado para describir la posición de Querejeta, fue recuperado cinco décadas después para dar nombre a la exposición.

Sin embargo, la misma acta admitía la posibilidad de que la ciudad de San Sebastián asumiera la responsabilidad sobre la organización del Festival. Durante las ediciones posteriores, el certamen mantuvo la ayuda económica del Gobierno español, pero pasó a organizarse desde la ciudad y comenzó un proceso de transformación institucional.

El reclamo ciudadano por un Festival democrático

La reorganización también era reclamada por asociaciones vecinales de la Parte Vieja, Gros, El Antiguo, Amara, Altza y Herrera. Los colectivos condenaron la represión y rechazaron las maniobras destinadas a quitarle a San Sebastián la organización de su festival o trasladarlo a otra ciudad.

La exposición conecta estos documentos para mostrar que la retirada de una película no constituyó un episodio aislado. La decisión del equipo de El desencanto, la respuesta de la prensa y la intervención de distintos sectores de la ciudad formaron parte de una disputa por el control y el sentido político del certamen.

La inauguración de la muestra contó con la participación de la subdirectora del Festival, Maialen Beloki; la responsable de Artxiboa, Irati Crespo; Jaime Chávarri y Enrique Vila-Matas.

El proyecto fue desarrollado con la colaboración de la Celebración de los 50 años de España en Libertad, Elías Querejeta Zine Eskola y Kutxa Fundazioa. La proyección restaurada de El desencanto en Klasikoak volverá a colocar la película dentro del Festival del que fue retirada en 1976.

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