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Crítica de "¡Te atrapé!": Jeremy Renner y Jon Hamm en un divertido juego de amigos
Basada en una insólita historia real, esta comedia protagonizada por Jeremy Renner convierte un inocente juego de la infancia en una competencia desmedida que pone a prueba la amistad, con humor físico y un elenco de reconocidas figuras.
¡Te atrapé! (Tag, 2018) está basada en una historia real que fue publicada por uno de los medios más importantes de Estados Unidos, The Wall Street Journal. Cada año, durante un mes, cinco amigos extremadamente competitivos se reúnen para jugar a algo que en Argentina equivaldría a la mancha, un juego que practican sin restricciones desde la escuela primaria. En esa competencia son capaces de arriesgar sus vidas, sus trabajos y hasta sus relaciones con tal de derrotarse entre sí.
Esta comedia, dirigida por el debutante Jeff Tomsic y escrita por Rob McKittrick y Mark Steilen, cuenta con un elenco de primer nivel integrado por figuras como Annabelle Wallis, Jon Hamm, Jeremy Renner, Isla Fisher y Ed Helms, una clara muestra de la apuesta comercial del proyecto. En el fondo, todo gira alrededor de un juego infantil que funciona como excusa para fortalecer los lazos de amistad entre un grupo de adultos que, más allá del paso del tiempo, intenta reafirmar sus vínculos.
La película protagonizada por el “Avenger” Jeremy Renner se inscribe dentro de la comedia física o de pastelazos, donde gran parte de los gags dependen de golpes, caídas y situaciones exageradas que, en varios momentos, logran arrancar algunas risas. Su humor dista de ser especialmente ingenioso, aunque el propio guion parece consciente de sus limitaciones y resulta respetable en ese sentido, ya que la película nunca pretende ser más de lo que es.
Sin embargo, el elenco intenta aportar una dimensión emocional que trascienda la simple sucesión de chistes, transmitiendo los sentimientos de amistad y camaradería que unen a los integrantes del grupo. La principal debilidad del film radica en la construcción de sus personajes, que terminan reducidos a estereotipos fácilmente identificables: el tonto del grupo, el afroamericano que nunca entiende lo que ocurre, el amigo millonario, el ganador nato y el alma de la pandilla. Resulta curioso que estas personalidades estén llevadas tan al extremo tratándose de una historia inspirada en hechos reales, aunque la película puede ampararse en el tono caricaturesco de su propuesta.
El guion también tropieza con el personaje interpretado por Annabelle Wallis. Su periodista está presente para documentar los acontecimientos, pero en varios pasajes su participación carece de una verdadera justificación narrativa e incluso parece fuera de lugar. Termina convirtiéndose en un elemento más de la escenografía, utilizado principalmente para reforzar la veracidad de una historia que alcanzó notoriedad gracias a un reconocido medio estadounidense.
¡Te atrapé! es, en definitiva, una comedia atrapada en un eterno juego de niños, ideal para compartir con amigos y, quizás, recordar la importancia de mantener vivos esos vínculos que sobreviven al paso de los años.