Cine clásico en la Sala Lugones
Carlos Gardel vuelve a la pantalla grande con un ciclo especial en el Teatro San Martín
Del 17 al 19 de junio, la Sala Leopoldo Lugones presentará Tres tardes con Gardel, un ciclo dedicado al Zorzal Criollo que reunirá cuatro películas restauradas por la Fundación Cinemateca Argentina. La programación incluye clásicos filmados en Estados Unidos y una obra fundamental para la historia del cine sonoro argentino.
La figura de Carlos Gardel regresará a la pantalla grande con el ciclo Tres tardes con Gardel, que se desarrollará del 17 al 19 de junio en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La propuesta reunirá cuatro películas protagonizadas por el cantor en copias restauradas por la Fundación Cinemateca Argentina, en una iniciativa organizada por el Complejo Teatral de Buenos Aires junto a la Fundación Cinemateca Argentina y con el apoyo de Mecenazgo.
La programación permitirá recorrer una etapa decisiva de la trayectoria cinematográfica de Gardel a través de títulos que consolidaron su proyección internacional. El ciclo comenzará el miércoles 17 con El día que me quieras (1935), dirigida por John Reinhardt, donde el cantante interpreta algunas de las canciones más recordadas de su repertorio, entre ellas “Volver”, “Sus ojos se cerraron” y la pieza que da nombre al film. La película también conserva una curiosidad histórica: la aparición de un joven Astor Piazzolla en un pequeño papel.
El jueves 18 será el turno de Tango Bar (1935), la última de las producciones estadounidenses realizadas por Gardel para Paramount. Ambientada entre Buenos Aires y España, la película incluye interpretaciones de tangos emblemáticos como “Por una cabeza”, “Lejana tierra mía” y “Arrabal amargo”, en una historia atravesada por la música y la experiencia migratoria.
La jornada de cierre, el viernes 19, estará dedicada a dos obras fundamentales. Por un lado, Así cantaba Carlos Gardel (1935), compilación de diez cortometrajes dirigidos por Eduardo Morera que constituyen uno de los documentos más importantes del nacimiento del cine sonoro argentino. Por otro, Cuesta abajo (1934), dirigida por Louis Gasnier, donde Gardel interpreta clásicos como “Mi Buenos Aires querido” y “Cuesta abajo”, en una producción que marcó un éxito tanto en Nueva York como en Buenos Aires.
Más allá del valor patrimonial de las restauraciones, el ciclo ofrece la posibilidad de revisar el vínculo entre Gardel y el cine en el momento en que la industria sonora comenzaba a consolidarse en América Latina. Sus películas no solo difundieron el tango en el mundo, sino que también contribuyeron a construir una identidad cinematográfica que encontró en su voz uno de sus primeros emblemas.